Una oferta de trabajo apareció en las redes sociales de Erikson Stiven Vallecillo y terminó llevándolo mucho más lejos de lo que probablemente imaginó: fuera de Honduras y lejos de su madre.

Erikson tiene 16 años, estudiaba en el colegio Ramón Rosa, en El Paraíso, pero personas radicadas en Costa Rica comenzaron a contactarlo mediante redes sociales y le hablaron de supuestas oportunidades para trabajar en ese país, según relató su madre, Eliana Vallecillo.

El adolescente salió de Honduras y llegó a territorio costarricense. Durante un tiempo, aquello que comenzó detrás de una pantalla pareció convertirse en la oportunidad que le prometieron.

Consiguió trabajo en una empresa comercializadora de verduras y mantuvo comunicación con su familia.

Hasta que las llamadas dejaron de llegar y ahora, la misma madre intenta averiguar dónde está y qué ocurrió después de su último mensaje.

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La oferta de trabajo que llevó a Erikson fuera de Honduras

Según el relato de Eliana, su hijo desapareció de El Paraíso el 9 de mayo, después de que lo contactaron personas que se encontraban en Costa Rica.

El gancho fue una oferta de trabajo y las conversaciones se produjeron a través de redes sociales.

Al final convencieron al adolescente de abandonar Honduras y trasladarse hasta Costa Rica, de acuerdo con la versión proporcionada por su madre.

Una vez allí, Erikson comenzó a trabajar en una empresa dedicada a la comercialización de verduras.

La distancia no cortó inmediatamente el vínculo con su familia, el adolescente consiguió una línea telefónica costarricense y desde ese número se comunicaba constantemente con su madre.

Ella sabía de él, podía escucharlo. Erikson estaba lejos, pero todavía había una llamada que reducía la distancia entre Costa Rica y Honduras.

Eso cambió el 18 de junio.

cronología

Una ida al templo y después, silencio

Ese 18 de junio de 2026, ocurrió la última comunicación que Eliana recuerda con su hijo.

Erikson le dijo que se dirigía hacia un templo religioso y después de aquel mensaje, el teléfono que durante semanas mantuvo conectados a madre e hijo dejó de llevar noticias.

No hubo nuevas llamadas, tampoco mensajes y desde entonces, la familia desconoce dónde se encuentra el adolescente.

El silencio encendió las alarmas porque Erikson no perdió el contacto con su familia desde que llegó a Costa Rica.

Por el contrario, mantenía comunicación frecuente desde su número local, por eso su madre Eliana llegó hasta las instalaciones de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para denunciar la desaparición.

búsqueda

Una madre busca respuestas entre Honduras y Costa Rica

La búsqueda ahora atraviesa fronteras, Eliana pidió apoyo de las autoridades hondureñas y costarricenses, así como de la ciudadanía, para localizar a su hijo.

También solicitó que las cancillerías intervengan para ayudar a determinar qué ocurrió con Erikson después del 18 de junio.

El caso deja además bajo atención las circunstancias en las que el adolescente salió del país: tenía 16 años.

Por ahora, no existe información que permita establecer que quienes lo contactaron estén relacionados con su posterior desaparición.

Esa conexión deberán investigar las autoridades. Pero para Eliana hay una certeza mucho más urgente que cualquier hipótesis: su hijo un día dejó de responder.

Desde aquel 18 de junio, una llamada que antes llegaba constantemente ya no vuelve a sonar.

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