La niña Keren Smith falleció el viernes 21 de julio supuestamente por desnutrición en el Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, Cortés, al norte de Honduras, donde médicos pediatras sospecharon que la menor presuntamente fue violada, extremo que investiga el Ministerio Público.
En un comunicado, Unicef instó a "que se investiguen los hechos con imparcialidad y prontitud, se sancione a los responsables y se repare el daño a los familiares en la medida de las posibilidades", pidió el organismo en un comunicado.
La organización de la ONU indicó que es responsabilidad del Estado el "monitoreo y la fiscalización para asegurar estándares de calidad y de buen trato a los niños y niñas en esas instituciones de cuidado".
Por ello, considera necesario tomar "medidas inmediatas para fortalecer la supervisión de estos centros y asegurar que los niños que ahí se encuentren lo hagan por el menor tiempo posible, en condiciones donde se garantice el goce de todos sus derechos".
Muerte por desnutrición
El director del hospital Mario Catarino Rivas, Arturo Ávila, dijo este lunes que la pequeña Keren murió por consecuencias de una desnutrición, y no por abuso sexual.
"La menor llegó en malas condiciones, deshidratada, con un síndrome diarreico agudo por lo que se le diagnostica una gastroenteritis aguda más sepsis bacteriana", aseguró Ávila.
Sin embargo, el galeno explicó que cuando los pediatras atendieron a la bebé encontraron que tenía algunas lesiones anales tipo fisuras, lo que los llevó sospechar si habían sido provocadas por las diarreas profusas que producen inflamación, o porque tuvo algún tipo de manipulación.
Ante las dudas de que, si la menor pudo haber sufrido agresiones sexuales, se pidió la intervención del Ministerio Público, el cual nombró un equipo multidisciplinario para que investiguen el caso. Aún está pendiente el resultado de la autopsia.
"Vergüenza para el Estado"
La exfiscal de la Niñez y Adolescencia, Nora Urbina, indicó que el fallecimiento de la niña Keren Smith, independientemente de la causa, es una vergüenza para la sociedad y para el Estado mismo, porque estaba bajo su custodia.
"No hay un dictamen concluyente hasta ahora sobre si hubo o no un abuso sexual, pero creo que independientemente si la niña estaba desde hace tres meses en un centro especializado debió estar en un camino de franca recuperación por la desnutrición", dijo Urbina.
La Dinaf se hizo cargo de la niña tras quitársela a sus padres desde abril por encontrarla con severa desnutrición.
Los familiares sepultaron a la bebé el domingo 23 de julio y pidieron justicia por su muerte.
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