Desde Chiapas hasta Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León, los hondureños que emigran viven un verdadero calvario.
Esos estados han sido escenarios de distintas tragedias, donde al menos tres ya dejaron 41 hondureños muertos.
Son 35 asesinados, 24 de ellos torturados en el rancho de San Fernando en Tamaulipas en la peor masacre en la historia de México que dejó a 72 indocumentados ejecutados por Los Zetas.
Casi dos años después, el 13 de mayo de 2012, en Cadereyta, Nuevo León, hallaron 49 torsos humanos. Fueron torturados y mutilados. De ellos, 11 eran hondureños.
Once años después, el pasado 27 de marzo, 39 migrantes fallecen en un incendio en el centro de detención de migrantes de Ciudad Juárez. De ellos, seis eran hondureños.
“La intensificación de medidas que han tomado los países, en particular la situación en zona de la frontera sur de Estados Unidos, ha llegado a un colapso total en el que encontramos una situación de incertidumbre en relación a lo que va a pasar con estas personas”, dice Sally Valladares, analista en migración.
Lea también: Un venezolano habría provocado incendio donde murieron 39 migrantes en México
Se necesitan respuestas
Esas medidas contra los migrantes varados y la saturación de los diferentes albergues, como en los centros de detención, evidencian que todavía no se han generado las debidas respuestas para los migrantes, dice Valladares.
“También es responsabilidad de los países de donde proceden los migrantes. Honduras sigue generando migración, pero todavía no está definida una política de atención particular de situaciones como las que se viven en territorio mexicano”, lamenta.
Estas violaciones ocurren tanto para los que están en tránsito como para los que esperan una respuesta en Estados Unidos.
Más deportaciones
“Estados Unidos ha aumentado el número de deportaciones. Antes había tenido un número menor al que tenía México. La mayor parte de deportaciones eran de México.
De cada 10 personas retornadas, ocho eran de México. En lo que va el 2023, la mayor parte son de Estados Unidos”, refiere Sally Valladares.
Esto, según la experta, es porque los países en tránsito no logran detener los flujos y Estados Unidos se ve obligado a tomar sus propias medidas y cerrar sus fronteras.
Bomba de tiempo
“Esta política de contención es criminal y genocida. Hemos estado diciendo a lasorganizaciones que el Status Quo de la contención es una bomba de tiempo.
Doscientas aplicaciones son aceptadas y procesadas por Estados Unidos bajo su aplicación, lo cual quiere decir que es como ganar la lotería”, expresa Irineo Mujica, director de Pueblos Sin Fronteras.
Para Mujica, a los migrantes se les ve como criminales y pide soluciones ante la problemática migratoria en México.
“Necesitamos soluciones ya y un poco de humanidad. El presidente López Obrador debe de revisar su conciencia y sus compromisos con el presidente Joe Biden, ya que solo está empeorando la situación”, dijo el defensor de migrantes.
Además: Familias de migrantes hondureños que murieron en Juárez urgen de ayuda a Cáncillería
Hondureños con peticiones en México
Las estadísticas del Instituto Nacional de Migración (INM) de México establecen que, en el 2023, 175 hondureños han recibido una tarjeta de residente temporal entre enero y febrero.
Las personas que renovaron la tarjeta de residente temporal este año fueron 327: 156 en enero y 171 en febrero.
Además, reportan que hondureños con tarjeta de residente permanente fueron 2,140. De ellos se entregaron 1,098 en enero y 1,042 en febrero.
Son 1,611 hondureños a los que se les reconoció como refugiados: 826 en enero y 785 en febrero.
Por razones humanitarias se les dio tarjeta de visitante a 4,880 hondureños: 2,553 en enero y 2,327 en febrero.
