Lo que comenzó como una historia de perseverancia y creatividad culminó en una amarga tragedia en el Golfo de Fonseca. El velero artesanal 'Rosalinda', construido durante siete años por el hondureño Marlon Martínez, se hundió este martes en las aguas del Pacífico, frente a las costas de la isla de Amapala, Valle, durante su viaje inaugural.

Afortunadamente, el creador del barco y sus acompañantes lograron salir ilesos, gracias al apoyo oportuno de los lancheros que se encontraban en la zona.

El incidente ocurrió poco después de que el velero zarpara desde la comunidad de Coyolito, en el Golfo de Fonseca, zona sur del país.

La embarcación, construida con esfuerzo y dedicación por Martínez en Tegucigalpa, no logró avanzar mucho antes de enfrentar serias fallas estructurales que la hundieron en el mar.

Testigos del accidente relataron que, apenas minutos después de haber dejado la orilla, el velero comenzó a inclinarse peligrosamente, hasta que finalmente se hundió.

El video que circula en redes sociales muestra los angustiosos momentos posteriores al incidente. Afortunadamente, no se reportan personas heridas.

A bordo se encontraban Marlon Martínez y varias otras personas, quienes, pese a la magnitud del suceso, lograron salir a salvo y fueron auxiliados rápidamente por los lancheros del área.

Declaraciones previas

En declaraciones previas al incidente, Martínez había expresado su entusiasmo por el viaje inaugural de su proyecto soñado, destacando que la travesía tenía como fin una inspección técnica por parte de un capitán de la Marina Mercante para verificar la navegabilidad de la embarcación.

"Si es navegable o no, eso lo va a decidir el capitán de la Marina Mercante", había afirmado antes de zarpar.

Desde agosto de 2024, el constructor había intentado movilizar el velero desde la colonia El Reparto por Arriba, en Tegucigalpa, pero diversos inconvenientes relacionados con la infraestructura urbana dificultaron su salida.

El tamaño y la altura del barco interferían con los cables del tendido eléctrico, lo que retrasó la travesía.

A pesar de las dificultades, Martínez se mostró optimista y aseguró que había cumplido con todos los requisitos legales para evitar problemas con las autoridades. Sin embargo, la situación en altamar dejó en evidencia la fragilidad de la embarcación durante su primer intento de navegación.