Después de vivir 14 años en Estados Unidos, el hondureño José Luis Arias regresó deportado a su país y fue recibido por sus familiares en San Pedro Sula, departamento de Cortés, al norte de Honduras.

Su retorno ocurrió luego de un operativo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que, según denunció, lo detuvieron de manera violenta frente a su nieto de siete años, quien tiene autismo.

De acuerdo con el testimonio difundido en un reporte de Noticias Telemundo, Arias fue detenido hace aproximadamente una semana en Airway Heights, Washington.

El hondureño aseguró que los agentes le apuntaron con un arma y utilizaron gas lacrimógeno durante el procedimiento, mientras el menor presenciaba lo ocurrido.

A su llegada a Honduras, Arias manifestó su indignación por la forma en que se desarrolló el arresto, especialmente por la presencia de su nieto durante el operativo.

Momento en ICE detiene al hondureño José Luis Arias frente a su nieto con autismo
Momento en ICE detiene al hondureño José Luis Arias frente a su nieto con autismo. Foto: Cortesía Noticias Telemundo

Hondureño asegura que tendrá que comenzar de cero

El regreso representa un nuevo comienzo para Arias, quien afirmó que ya no cuenta con los bienes que dejó en Honduras antes de emigrar.

Según el reporte, su esposa vendió sus pertenencias en 2019 para trasladarse a Estados Unidos, donde la familia buscaba tratamiento para una de sus hijas, Dana Arias, quien necesitaba un trasplante de médula ósea y falleció a los 10 años.

Actualmente, su esposa y sus otras tres hijas permanecen en el estado de Washington, mientras él enfrenta el reto de reconstruir su vida en Honduras después de más de una década fuera del país.

La deportación también ha afectado emocionalmente a su nieto Mateo, quien, según relató su familia, continúa preguntando por su abuelo y conserva una gorra que este dejó el día de su detención.

DHS señala antecedentes; familia rechaza las acusaciones

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) informó que Arias tenía una orden de deportación y antecedentes relacionados con señalamientos por actos lascivos e indecentes, agresiones físicas y conducir con una licencia suspendida.

Sin embargo, la familia de Arias rechaza las acusaciones, según la información difundida en el reporte.

Hasta el momento, los datos proporcionados no incluyen documentos judiciales que permitan verificar de manera independiente los señalamientos ni conocer detalles adicionales sobre los procesos relacionados con el caso.

La deportación de Arias deja a su familia separada entre ambos países y plantea un difícil escenario para el hondureño, quien deberá adaptarse nuevamente a la vida en su país de origen mientras sus seres queridos permanecen en Estados Unidos.

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