Un hombre de 34 años, originario de la comunidad de Curarén, Francisco Morazán, perdió parte del dedo pulgar de la mano izquierda luego de intervenir en una pelea callejera.

Personal médico informó a Metro TV que otra persona atacó al hondureño con mordidas durante el altercado. El agresor también le causó heridas en la frente y cerca de una oreja.

Según el relato del paciente, él intentó involucrarse en una pelea entre otras personas, pero uno de los participantes reaccionó de forma violenta y lo atacó.

El hombre pensó inicialmente que solo tenía una lesión menor. Sin embargo, al observar su mano, notó que había perdido parte del pulgar y buscó atención médica.

Traladado al Hospital del Sur

El paciente acudió primero al Hospital de San Lorenzo. El personal de ese centro lo trasladó posteriormente al hospital del Sur para que recibiera atención especializada.

Los médicos le colocaron varios puntos en la zona de la oreja y lo mantuvieron bajo observación en la emergencia de cirugía.

El personal sanitario calificó el caso como una amputación traumática causada por una mordedura humana. El paciente permanece en recuperación mientras los especialistas evalúan la evolución de sus heridas.

¿Qué tratamiento requiere una mordedura humana?

En estos casos, los médicos limpian las heridas con abundante solución y retiran restos, suciedad o tejido dañado. Este procedimiento reduce la cantidad de bacterias que entraron mediante la saliva y disminuye el riesgo de infecciones en la piel, los tendones, las articulaciones o los huesos.

El equipo médico también puede solicitar radiografías de la mano para conocer el nivel de la amputación, descartar fracturas y buscar fragmentos de hueso, dientes u otros cuerpos extraños.

Las mordeduras en las manos necesitan una vigilancia especial porque las bacterias pueden alcanzar tendones y articulaciones.

Los especialistas suelen administrar antibióticos cuando una mordedura humana rompe la piel, especialmente si afecta la mano, el rostro o una oreja. Las guías médicas recomiendan fármacos que combatan bacterias aerobias y anaerobias; el médico elige el medicamento según la gravedad de la lesión, las alergias del paciente y la presencia de una infección.

Debido a la pérdida de una parte del pulgar, un cirujano debe evaluar el estado del hueso, los vasos sanguíneos, los nervios y los tendones. El equipo puede considerar una cirugía para reparar la zona, cubrir el tejido expuesto o reimplantar el segmento amputado cuando las condiciones lo permiten.

Sin embargo, no todos los casos permiten una reimplantación, especialmente cuando la lesión presenta contaminación o daño severo.

El paciente deberá continuar bajo vigilancia para detectar fiebre, aumento del dolor, hinchazón, secreciones o cambios de color en la herida. Estos síntomas pueden indicar una infección y obligar al personal médico a modificar el tratamiento o realizar una nueva intervención.

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