Un fuerte temporal con granizo afectó la tarde de este viernes los cultivos en la zona de la Reserva de Vida Silvestre Mixcure, ubicada en La Esperanza, Intibucá, en el suroriente de Honduras. La tormenta dejó cuantiosas pérdidas en plantaciones de papa y maíz, afectando a varios productores de la región.

Videos compartidos por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) muestran el impacto del fenómeno, donde se observa cómo los cultivos quedaron destruidos y los granizos caían sobre la tierra y las plantas, arrasando con todo a su paso.

La intensidad del temporal sorprendió a los habitantes, quienes narraron la magnitud de los daños en sus propias cuentas de redes sociales y videos difundidos por la autoridad nacional.

Pobladores del sector indicaron que la tormenta fue intermitente, con momentos de gran intensidad en los que el granizo alcanzó un tamaño considerable.

“Miren acá en la aldea de Los Naranjos, en Intibucá, como hemos perdido todas las hectáreas de papa, totalmente destruido por esta granizada. Para nosotros los productores, esta es una gran decepción”, relató uno de los afectados mientras mostraba los cultivos dañados en un video.

Granizo arrasó con los cultivos

A pesar de la magnitud de los daños agrícolas, hasta el momento las autoridades de Copeco no han reportado familias afectadas directamente por la tormenta, ni pérdidas materiales fuera del ámbito de los cultivos.

Esto sugiere que, aunque el temporal fue severo, se limitó principalmente a la destrucción de plantaciones, sin poner en riesgo la seguridad de los pobladores.

En uno de los videos compartidos, se puede ver a varios niños jugando con los granizos caídos en los alrededores de las viviendas y campos de cultivo; contrastando con la preocupación de los productores que enfrentan ahora un desafío económico significativo.

El fenómeno climático vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de los agricultores locales ante tormentas y granizadas repentinas, especialmente en áreas rurales como Intibucá, donde la agricultura es la principal fuente de ingreso.

Autoridades y productores evalúan ahora los daños y posibles medidas de apoyo para mitigar el impacto económico de la pérdida de cosechas.

Copeco mantiene la vigilancia sobre la región y aconseja a los habitantes estar atentos ante posibles nuevos eventos climáticos, reforzando la importancia de contar con planes de contingencia en zonas rurales susceptibles a granizadas y tormentas repentinas.

El tamaño de las piedras que cayeron en la aldea Los Naranjos, en La Esperanza, Intibucá. Foto: cortesía de Copeco
El tamaño de las piedras que cayeron en la aldea Los Naranjos, en La Esperanza, Intibucá. Foto: cortesía de Copeco