Yoro está bajo presión, no es un operativo cualquiera, ni una incursión aislada. Es una cacería que se mueve en silencio entre montañas, aldeas y caminos de tierra, donde la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) asegura haber desplegado inteligencia para ubicar a dos estructuras criminales: El cártel "El Diablo" y "Los Mojados.

Estas, según sus indagaciones, han desatado una disputa territorial en el departamento de Yoro.

El director de la DPI, Rolando Ponce Canales, lo dijo sin rodeos: tienen en la mira a la banda conocida como Los Mojados y al cártel de “El Diablo”.

Son dos grupos que —de acuerdo con la versión oficial— operan en Yoro y mantienen un conflicto que ya deja huella de violencia.

De interés: 'El Diablo': un historial criminal que se arrastra desde 2012 y sigue

El cártel "El Diablo" y "Los Mojados", bajo rastreo y presión policial

Las operaciones no se concentran en un solo punto, se mueven, se expanden y se ajustan.

Los equipos de investigación establecieron presencia en municipios como Sulaco, Yorito y Victoria, mientras siguen líneas de rastreo que también alcanzan zonas de Marale en Francisco Morazán.

El despliegue no es visible para todos, la Policía habla de trabajo “invisible”, de equipos que avanzan sin exposición, pero con objetivos claros: ubicar, cercar y capturar.

“Vamos a llegar hasta esos individuos. Pedimos a la población que dé información”, expresó Ponce Canales, al insistir en que las personas vinculadas a estos hechos ya están identificadas.

“No habrá rincón donde esconderse”

La presión tiene un nombre propio: Esteban Gumercindo Ferrera, alias “El Diablo”. Para la DPI, su captura se convirtió en prioridad dentro de esta ofensiva.

El mensaje de las autoridades busca marcar territorio: no se trata solo de operativos, sino de una persecución coordinada. “Son todas las agencias del Estado tras sus pasos”, aseguró el jefe policial.

Incluso, adelantó que podrían producirse resultados en las próximas horas, en medio de una estrategia que —según la institución— se ejecuta con precisión y sin exposición innecesaria.

Los Mojados

Una guerra por territorio que golpea a la población

Detrás del despliegue policial hay un conflicto más profundo. Según la Policía, el cártel de El Diablo y Los Mojados mantienen una disputa por control territorial que escala en violencia.

Las autoridades sostienen que esta confrontación derivó en ataques entre miembros de las estructuras, pero también en hechos que afectan a la población civil, que queda atrapada en medio de la disputa.

La Policía describe a ambos grupos como organizaciones que operan con métodos violentos.

Buscan imponer control mediante el miedo, generando una especie de encierro forzado en comunidades donde la vida cotidiana se altera.

Los Mojados: origen y expansión bajo investigación

Sobre la banda Los Mojados, la versión oficial apunta a un origen ligado a la migración.

Según las autoridades, estaría integrada por personas originarias de Yoro que migraron hacia México y que, en ese país, habrían tenido contacto con estructuras criminales.

De acuerdo con esa línea de investigación, algunos de sus integrantes habrían aprendido métodos de operación que luego replicaron en Honduras, lo que explicaría su nombre y la forma en que actúan.

Ahora, esa estructura aparece en el radar de la DPI como uno de los grupos que desafían a Yoro, en una guerra que, según las autoridades, aún está lejos de terminar.

Lea también: Exclusiva: Así reveló Tunota las primeras huellas del Cártel del Diablo en Yoro