La Selección de Honduras venció 3-2 a Nueva Zelanda en el fecha 2 del grupo B delk torneo de fútbol olímpico de Tokyo 2020.

El equipo hondureño vino de atrás y luchó para ganar el partido, ahora se viene el partido ante Corea del Sur en el que nos jugaremos el pase a cuartos de final.

Honduras vino desde atrás. Comenzó perdiendo el partido desde el minuto 10 y las cosas no pintaban para bien.

Sin embargo, nunca dejó de luchar pese a que, por momento la presencia y corpulencia física de los neozelandeses era superior.

Pero el entrenador Miguel Falero leyó bien el juego a medida que el mismo caminaba y apostó por los recambios para tener más capacidad de respuesta.

Fue así que en un segundo tiempo, que para nosotros arrancó a los 45+1 del primer tiempo, valga la confusión, cuando Luis Palma marcó el empate.

Nueva Zelanda había marcado por medio de Liberato Cacace a los 10 minutos, en un gol de otro partido, remate fuera del arco, imposible para un humano.

Un segundo tiempo memorable

En el complemento, parecía de nuevo venir lo peor.

Chris Wood, estrella y refuerzo adulto de los All Whites, marcó el segundo para Nueva Zelanda.

El delantero del Burnley solo cerró una pinza tras un pase de Elijah Just.

Pero entonces comenzó a Honduras a luchar. A luchar contra sí mismo, a luchar contra el partido y contra el infernal calor que ya comenzaba en el Kashima Stadium.

Denil Maldonado al 51, solo 2 minutos después del gol de Wood, reventó el poste tras una jugada clara en la que Honduras se lanzó al ataque.

Falero entonces ordenó tres cambios. La idea era romper la línea de 6 defensa de Nueva Zelanda.

Entraron los goles

Juan Carlos Obregón y Rigoberto Rivas ingresaron para empujar el equipo al ataque.

Después de un primer tiempo en el que ni Douglas Martínez ni Jorge Benguché aparecieron, entonces llegaron los cambios.

Al 77, Obregón a pura fe y viveza, no dejó de perseguir la pelota y de cocina la mandó a guardar para el merecido empate.

Pero Honduras no se quiso quedar con ello y el Bambino Rivas encontró el gol del triunfo tras romper el orden defensivo oceánico.

Recuerden que jugaban con una línea de 6 en el fondo y tres volante. Eran impenetrables y siempre estaban al contragolpe.

Entonces comenzó a Carlitos Pineda a recuperar, Alejandro Reyes a jalar marcas con Obregón y el Bambino a repartir magia.

Merecido triunfo catracho.

Honduras ahora está a la espera del resultado entre Corea del Sur y Rumania y el miércoles 28 de julio definirá su pase a los cuartos de final.