Ingrid Elvir Oyuela es una joven mercadóloga de 29 años que reside en la ciudad de Eindhoven, Holanda, desde 2019, pues su esposo es de ese país, y ahora ha establecido sus productos hondureños artesanales, con los que ha cautivado muchos países europeos, de igual forma como lo hizo en Taiwán, años atrás.

Elvir estudió una licenciatura en mercadotecnia en una universidad de Tegucigalpa, su ciudad natal. Su emprendedurismo inició en sus años de estudiante, vendía galletas chilenas, pasteles y pastelillos (cupcakes) en un parque de la institución, su negocio se llamaba Nini’s Bakery, pues ‘Nini’ es su sobrenombre; esto la hizo popular y bastó para ser reconocida; afirmó que nunca le ha dado vergüenza vender sus productos.

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Estudios en Taiwán

La emprendedora narró para tunota.com todo lo que ha vivido desde el 2014, cuando dejó su país, en busca de cumplir sus metas en el país asiático, pues ganó una beca completa de estudio, por sus propios medios y “con mucho tiempo invertido en la preparación”, mencionó.

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La joven emprendedora posa orgullosa con su traje típico en una feria internacional de Taiwán. Foto: Ingrid Elvir.

Inició una maestría en Administración de Empresas con orientación en Tecnología en la Universidad Nacional Tsinghua, en Hsinchu,Taiwán, luego estudió un año intensivo el chino mandarín en la Universidad Nacional Chiao Tung. Actualmente iniciará con un empleo en el país europeo, en el área de Ventas y Marketing para una empresa holandesa, mercado del sur de Europa y el mercado latinoamericano, compartió con alegría su logro laboral.

Cuando llegó a Taiwán, se dedicó a estudiar y no siguió con  el negocio, solo participaba en ferias gastronómicas de su universidad, junto a otros hondureños que vivían en el país, “y aprovechaba para hacer mis famosas chilenas, baleadas, enchiladas, pero nada serio”, expresó Elvir.

“Luego, cuando me gradué y estaba estudiando chino mandarín, llegaron a mi ciudad muchos hondureños, se sentían nostálgicos y con antojos de comida hondureña, querían baleadas, y cocinábamos; la comida era lo que nos unía”, mencionó.

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Baleadas preparadas desde cero por la hondureña. Foto: Ingrid Elvir.

En una ocasión, hubo un evento de embajadas en la Taipei, la capital taiwanesa, y contactaron a la hondureña para que hiciera sus semitas, ella aceptó la propuesta, a pesar de tener poca experiencia en la elaboración de este pan artesanal hondureño, “me encargaron 100 semitas, me puse a experimentar y para no desperdiciarlas las vendí con mis demás amigos hondureños, les gustaron y la gente quedó feliz de comer semitas; los taiwaneses quedaron encantados”, afirmó.

Emprendedurismo en línea

Desde ese día, sus amigos la motivaron para que iniciara a promocionar sus productos a través de las redes sociales, ella aceptó, hizo un logotipo de su marca, cambió el nombre, ahora se llamaba Nini`s Corner y llevaba su nombre en chino, pues debía hacerlo así.

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La presentación de las galletas chilenas en Taiwán. Foto: Ingrid Elvir.

Al poco tiempo inició su negocio y participó en un festival de comida internacional, donde sus productos fueron totalmente aceptados, “a los taiwaneses les parecía bien curioso que comiéramos una tortilla con frijoles salados (baleada), en lugar de un postre como lo hacen en Asia, por eso se vendía -menciona entre risas-.

Su forma de vender era a través de ferias internacionales y sus redes sociales. Sus productos eran enviados por correo, era un método eficiente, señaló la joven. Inició a vender rompopo, bebida tradicional hondureña, producto que también cautivó a los asiáticos.

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El rompopo, bebida tradicional de Honduras que también es elaborada por la joven emprendedora. Foto: Ingrid Elvir.

Elvir dijo que cada año que ha vivido lejos de su país, “en cada Navidad he hecho torrejas de miel, de leche y rompopo, y en Taiwán también vendí torrejas en una ocasión y los hondureños estaban muy felices, y el rompopo se hizo popular”.

“Me mudé a Holanda porque conocí el amor”

La hondureña comentó a tunota.com que su esposo, es holandés, pero “come como hondureño, le encantan las semitas, las baleadas”, y que su negoció no inició desde que llegó al país europeo, pues “desde que me mudé acá no me funcionó, debí ser paciente, no vendí nada, solo hice nacatamales para comer”.  

Debido a la pandemia, tuvo que alimentar sus redes sociales y abrió un canal de YouTube, donde inició a compartir sus recetas, hasta las secretas, y ha tenido muy buena aceptación, le han llegado “muchos comentarios de varios países haciendo mis recetas. A pesar de que es todo en línea me he dado a conocer”, expresó con mucha alegría.  

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Ingrid posa con el café y la semita, combinación hondureña que ahora es degustada en Europa. Foto: Ingrid Elvir.

En una ocasión, se contactó con una hondureña en Holanda, a la que no conocía en persona, pero decidió enviarle unas semitas, y en plena `pandemia comenzó a vender este delicioso pan a sus conocidos y así su mercado se expandió, “mi primer pedido en Europa fue de 100 semitas, y publiqué en mis redes sociales, recibí mensajes de varios países, otro pedido fue de 220 semitas  que las envié a seis países de Europa, pedidos a Suecia, de Norte  a Sur, hasta Sevilla, en España; envié a cuatro ciudades en Alemania, a Francia, me escribieron de lugares remotos, una amiga desde Estonia”, manifestó.

La hondureña expresó su alegría con todas las oportunidades que se le han dado, a pesar de que no es un trabajo a diario, “lo hago una vez al mes, me ha funcionado y realmente a futuro me gustaría tener un café restaurante”, dijo para agregar que es fiel a sus creencias religiosas, “Dios me da señales. Quiero hacerlo bien y tomarme mi tiempo”.

Planes a futuro

A pesar de que la pandemia ha afectado muchos negocios, Elvir aseguró que este momento sirvió para que su canal en Youtube creciera mucho, porque “muchas personas han recurrido a los contenidos en línea (…) pues la gente está queriendo hornear, hacer comida en casa, y por mi experiencia de las semitas y confiaban en mi sabor”.

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Estas son las semitas que han cautivado a europeos y asiáticos. Foto: Ingrid Elvir.

Expresó que a corto plazo ampliará su menú, “incluiré mis chilenas, que son parte de mi negocio, en Navidad haré mis recetas de rompopo y nacatamales. Torrejas no lo creo, por la distancia que recorren los pedidos”.

Afirmó que tiene planes, cuando mejore la situación sanitaria, de participar en las ferias de comida tradicionales de Holanda, pues quiere llevar las baleadas que tanto gustan sus amigos y suegros, a cada europeo.  

La joven emprendedora dejó un mensaje a todos lo que tienen la crear un negocio propio: “les digo que confíen en ustedes y en su idea, peleen por sus sueños, por sus productos, pues vivimos en un mundo de negatividad donde nos dicen que 15 personas ya venden los mismos productos, pero la gente siempre se fijan en los pequeños detalles, en la sonrisa, en la atención, pues estos son los que recordarán los clientes, siempre dar un llamado a la acción, si emprendes en línea, defender el concepto, invitar a los demás.

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Puedes apoyar a la joven, suscribete a su canal en YouTube: Nini’s Recipes by Ingrid Elvir. Foto: Ingrid Elvir.

El camino del emprendedor siempre tendrá muchos retos y fallarán al grado que "he llorado, pero uno aprende de esos errores, en el momento se ven como fracasos, pero siempre son lecciones y uno debe abrir la mente para ver estos tropiezos como oportunidades para aprender, nunca tengan pena de pedir ayuda y sean humildes y nunca se den por vencidos", finalizó la joven que es un orgullo hondureño.