Tras el asesinato de su hermano a manos de una pandilla en San Pedro Sula, Cortés, al norte de Honduras, Santiago Ávila ha dedicado su vida para alejar a los jóvenes de caer en estos grupos criminales a través de la fundación "Jóvenes Contra la Violencia".
Desde entonces, para Santiago la lucha contra las poderosas pandillas callejeras que reclutan a cientos de jóvenes y se apoderan de las comunidades en Honduras, es algo personal.
Gracias a su trabajo, esfuerzo y dedicación, Santiago y la fundación "Jóvenes Contra la Violencia" han sido reconocidos internacionalmente por las Naciones Unidas por transformar la vida de cientos de jóvenes en Honduras.
Recientemente, las Naciones Unidas entregó al hondureño el premio internacional Nan Shan por su trabajo humanitario.
"Realmente este reconocimiento es para toda esa juventud de actuar voluntario y activistas sociales que día a día tienen que remar contra la corriente y que cada día estamos construyendo nuevas estrategias para protección de todas las víctimas del desplazamiento interno forzado por la violencia que es un problema que se está dando muchísimo en el país", manifestó Ávila en una entrevista para Telemundo.
Una estrategia
En Honduras, cientos de familias todos los días se ven obligadas a salir de sus hogares a causa de la violencia.
En ese sentido, Santiago contó cúal es la estrategia que se utiliza para alejar a los jóvenes de la violencia, utilizando exactamente una estrategia de las maras y pandillas.
"Nosotros utilizamos exactamente la misma estrategia que las maras y las pandillas para reclutar jóvenes, simplemente les damos una familia, le damos un sentido de pertenencia para muchos chicos lastimosamente en las comunidades el único grupo al que se pueden sumar es a la pandilla", apuntó el hondureño.
Asimismo, lamentó que en el país no se generen las condiciones necesarias para que los jóvenes puedan tener un mejor futuro alejados de las maras y pandillas.
"Estamos construyendo esos grupos desde las comunidades con ideas propias y lo mejor es que ellos tienen la oportunidad no solamente de las ideas sino que de planificar y sobre todo luego evaluar y monitorear que actividades no están bien", apuntó.
Hoy Santiago mantiene vivo el legado de su hermano a través de la fundación "Jóvenes contra la Violencia" enfocada en cambiar la vida de los adolescentes y jóvenes desplazados forzados por la violencia o reclutados por las pandillas.
Vea además: Una caravana de 120 policías hondureños se alista para migrar rumbo a Estados Unidos
