Insólito. El retraso en la entrega de los primeros dos hospitales móviles en Honduras para atención de pacientes con covid-19 que compró Inversiones Estratégicas Honduras (Invest-H) se debe a que el proveedor desconocía el tipo de sistema eléctrico real que debía de instalarles, una situación que aumenta la presión sobre los sanatorios públicos que están a punto de colapsar por la creciente demanda de pacientes afectados con el nuevo virus.
Estos dos centros clínicos móviles, con capacidad para 91 camas cada uno, que se instalarán en Tegucigalpa y San Pedro Sula, serían entregados en junio, pero autoridades de Invest-H han explicado que debido a algunos “problemas de logística” del fabricante, Hospitales Móviles, con sede el Florida, Estados Unidos, el suministro sería hasta julio.
No obstante, tunota.com tuvo acceso a una carta que envió Hospitales Móviles el 17 de mayo de 2020 al director de Invest-H, Marco Bográn, en el que le explica que hubo confusión en la información sobre el tipo de mecanismos de electricidad que debían de instalar y por esa razón se ha generado la demora en elaboración de los hospitales que se realiza en Turquía.
“Debemos de aclarar que después de firmadas las órdenes de compra (en marzo), dentro del tiempo destinado para poner a punto los hospitales (lead time), nos enteramos de que el tipo de energía eléctrica requerida para el funcionamiento de los equipos (380 voltios a 50 Hz trifásico) difería de la energía eléctrica disponible en Honduras (208 voltios a 60 Hz trifásico)”, indica la misiva.



Sin embargo, la Dirección de Comunicación de Invest-H dijo por medio de un mensaje de texto que sí se le indicó al proveedor el tipo de sistema de energía que se necesitaba para el funcionamiento de los esos equipos hospitalarios.
“Los hospitales fueron adquiridos tomando como referencia la necesidad presente, con sus capacidades y características que permitiesen su entrega en el menor tiempo posible, se especificaron las condiciones generales de la red eléctrica del país, la disponibilidad de voltajes en las ciudades donde se tenía previsto instalarlos”, subraya la respuesta de Invest-H.
Y a renglón seguido remarca que “si fuese necesario, el suministrador tenía que hacer las adaptaciones que considere convenientes para adaptarlo a las condiciones preexistentes, sin incurrir un costo adicional”.
Si bien Invest-H ha asegurado que los hospitales móviles llegarán ahora en julio, en la nota del fabricante no indica en qué momento harán la entrega.
Al contrario, Hospitales Móviles advierte que debido a la pandemia mundial del covid-19 ha tenido serios problemas para obtener los equipos eléctricos con sus proveedores.
“Las complicaciones de tener una cadena de suministros es un reto diario, hemos encontrado algunas demoras ajenas a nuestro control y la de nuestros proveedores, sumándose más los diferentes órdenes de los gobiernos de parar todo”, acota en la carta.
Los nuevos equipos eléctricos que se comprarán representan una inversión adicional de 500 a 700 mil dólares, pero Hospitales Móviles asegura que asumirá ese costo.

En Honduras existen 934 personas hospitalizadas. De las que 580 están estables, 354 graves y 51 en cuidados intensivos.
Médicos de varios hospitales han reclamado que ya no existen cupos para recibir pacientes, aunque el gobierno asegura que todavía el sistema no ha colapsado, pero sin especificar el nivel de ocupación.
Hasta la fecha se registran 10,299 personas infectadas con covid-19 en el país, y de estos 336 han muerto y 1,116 se han recuperado.
Invest-H también compró 5 hospitales móviles más que serán instalados en Choluteca , que tendrá capacidad para 91 camas) y otros con 51 camas en La Ceiba ( Atlántida), Santa Rosa de Copán ( Copán ), Juticalpa ( Olancho) y Danlí ( El Paraíso), que llegarán en septiembre. El costo de los 7 hospitales móviles es de 1,175 millones de lempiras.
