El huracán Isaías se debilitó rápidamente y pasó a ser un ciclón postropical este sábado, después de tocar tierra cerca de Destin, Florida, como un huracán de categoría 2.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) informó que el sistema avanzaba sobre Alabama con vientos sostenidos de unos 35 mph (55 km/h), aunque todavía representaba un riesgo por lluvias intensas e inundaciones repentinas.
Isaías tocó tierra durante la noche del viernes cerca de Destin, en el noroeste de Florida. En ese momento registraba vientos máximos sostenidos de aproximadamente 105 mph (169 km/h).
El fenómeno provocó fuertes vientos, lluvias y cortes de energía en distintos sectores del sureste de Estados Unidos.
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Isaías avanza sobre Alabama
Tras ingresar al territorio estadounidense, Isaías perdió rápidamente sus características tropicales. El NHC confirmó este sábado su transición a ciclón postropical, por lo que dejó de ser considerado un huracán.
El centro del sistema se ubicaba cerca de Montgomery, Alabama, durante las primeras horas del sábado, y avanzaba hacia el norte.
Aunque sus vientos disminuyeron considerablemente, el riesgo no desapareció. El NHC advirtió que las lluvias podrían provocar inundaciones repentinas, mientras que fuertes ráfagas todavía podían afectar distintas zonas.
El sistema tiene previsto desplazarse hacia el valle de Tennessee y posteriormente hacia el valle de Ohio antes de disiparse gradualmente.
Cientos de miles quedaron sin electricidad
El paso de Isaías también dejó importantes afectaciones en el suministro eléctrico.
Más de 850,000 clientes de Florida, Alabama y Georgia se encontraban sin electricidad durante las primeras horas del sábado, según reportes de servicios de monitoreo de energía.
En distintas comunidades se registraron árboles y postes derribados, daños en estructuras y carreteras afectadas por las condiciones meteorológicas.
En Pensacola, Florida, los fuertes vientos provocaron daños visibles en algunas construcciones, mientras las autoridades mantenían las recomendaciones para evitar desplazamientos innecesarios.
Lluvias e inundaciones mantienen el riesgo
La degradación de Isaías no significa que las condiciones peligrosas hayan terminado.
Las autoridades meteorológicas mantienen la vigilancia debido a la posibilidad de lluvias intensas, inundaciones repentinas y fuertes ráfagas de viento en sectores del sureste estadounidense.
El NHC indicó que las advertencias de marejada ciclónica y tormenta tropical fueron suspendidas tras la transformación del sistema, pero el peligro asociado a las lluvias persistía.
Isaías se convirtió así en el primer huracán de la temporada atlántica de 2026 y en el primer huracán que impacta el este de Estados Unidos desde Milton, que afectó Florida en 2024.
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