La extorsión de parte de grupos criminales contra el sector transporte de Honduras se ha reducido considerablemente a causa de la paralización casi total del sector económico, producto de la emergencia sanitaria por el covid-19, pero no significa que este ilícito cobro se ha dejado de percibir, sino que ahora recae en otro sector, afirman autoridades.

En entrevista con tunota.com, dirigentes del transporte confirmaron que no han recibido presiones de parte de las estructuras criminales para que les hagan efectivo el pago de la extorsión, a partir de la emergencia sanitaria nacional, pues comprenden que están paralizados.

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"No hay extorsiones, no hay trabajo, no hay pisto, no hay nada", dijo Víctor Aguilar, representante del rubro de taxis en la capital. De igual manera, Pompilio Coello, portavoz del transporte ilegal o buses "brujitos" afirmó a tunota.com que no están pagándole a estas estructuras criminales.

No obstante, el alivio que siente el sector transporte ante el respiro que les están dando los extorsionadores, que amenazan su vida si se resisten a pagar, ha recaído en otros sectores, confirmaron a tunota.com autoridades de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (FNAMP).

Criminales temen expornerse

Según declaraciones del portavoz de la FNAMP, Mario Fu, a tunota.com, no es que las organizaciones criminales hayan dejado de extorsionar, sino que continúan buscando la forma de cómo intimidar a comerciantes en barrios y colonias.

La reducción del delito se traduce a que los miembros de las maras y pandillas no quieren arriesgarse al contagio del covid-19, no quieren morir, y además, temen ser capturados porque las acciones policiales están más fuertes ante el cumplimiento del confinamiento, aseguró Fu.

Sin embargo, continuó Fu, los criminales a fin de agenciarse fondos de forma ilícita y tratar de subsistir en medio de la crisis sanitaria, están cambiando la mecánica del delito, optando al contrabando y al micro tráfico de drogas.

Es el caso del decomiso el 7 de abril de más de 300 paquetes de marihuana en "narcoambulancia" conducida por dos empleados del Hospital Escuela, y de una tonelada del mismo alucinógeno el 23 de abril, mediante operativo en el bulevar Fuerzas Armadas de Tegucigalpa, refirió Fu.

"No es que ellos no quieran seguir generando la amenaza, lo que pasa es que están doblemente expuestos, uno, porque ellos también pueden contagiarse con el virus, y, dos, al no haber autobuses en las calles no tienen la forma de amenazar a los conductores, cobradores y despachadores para quitarles la vida", expresó.

Los criminales "se han quedado hasta cierto punto acorralados en medio de la crisis", sostuvo el vocero de la FNAMP.

Del 2013 a la fecha, la Fuerza Anti Maras y Pandillas ha evitado que más de 400 millones de lempiras lleguen a manos de las bandas que operan en el país mediante el cobro de extorsión, citó Fu.

Por otro lado, el portavoz comparó que en otros países de Centroamérica están tratando de ver a las maras y pandillas como "organizaciones benéficas" porque están dando insumos a la población por la emergencia del covid-19 y "eso no es así, en ningún momento le hacen un favor a la población".