Cristiana Chamorro, la figura de la oposición nicaragüense con mayor probabilidad de ganar los comicios de noviembre, en los que el presidente Daniel Ortega busca una nueva reelección, cumplió el jueves (04.06.2021) 24 horas recluida en su vivienda, incomunicada y bajo un fuerte dispositivo policial.
Prácticamente "esto es un secuestro", señaló su abogada, Orieta Benavides, quien afirmó que ninguno miembro del equipo jurídico que defiende a Chamorro ha logrado comunicarse con ella.
Chamorro, hija de la exmandataria Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997), que derrotó a Ortega en los comicios de 1990, permanece recluida en su vivienda, en el sur de Managua, después que una jueza ordenara su detención y el allanamiento de la vivienda por un caso de presunto lavado de dinero.
"Es una situación que escapa de lo legal y que lo convierte prácticamente en un secuestro", sostuvo Benavides.
La cuenta oficial de Twitter de Chamorro, quien fue inhabilitada para participar en la contienda electoral bajo el argumento de "no estar en pleno goce de sus derechos civiles y políticos", continúa activa, aunque sin publicar mensajes desde la noche del pasado martes.
Unión Europea insta a liberar a Chamorro
La Comisión Europea instó a Ortega a "liberar" a Chamorro y avisó que las acciones judiciales contra la opositora "son incompatibles con un proceso electoral creíble, transparente y abierto a la oposición y sus candidatos".
"La Unión Europea (UE) insta a que se la libere inmediatamente y se reviertan sin demora las medidas contra sus derechos", dijo el portavoz comunitario de Exteriores Peter Stano, en un tuit.
Por su lado, la ONU recordó que el Gobierno nicaragüense tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de Chamorro y la de todos los líderes políticos.
"Estamos muy al tanto de las recientes acciones legales tomadas contra Cristiana Chamorro", aseguró Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la organización, António Guterres, quien dijo que las medidas contra la opositora "crean el riesgo de empeorar la confianza" en los próximos comicios.
Para el jurista opositor y exvicecanciller nicaragüense José Pallais, Ortega tiene "ahora de rehén" a Chamorro con el objetivo de "negociar" el retiro de las sanciones que han impuesto EE.UU., la UE, el Reino Unido y Canadá a más de una veintena de familiares, allegados y empresas ligadas al líder sandinista, a quienes señalan de "serias violaciones a los derechos humanos" y de "corrupción".
Sanciones
En tanto, el demócrata Bob Menéndez, que preside el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, dijo que "es hora" de utilizar las herramientas provistas por el Congreso de su país para sancionar a quienes socavan la democracia en Nicaragua.
En una declaración enviada a Efe, Menéndez condenó las "acciones autoritarias" de Ortega, quien, a su juicio, demuestra "un desprecio absoluto por el estado de derecho y la piedra angular de cualquier democracia: elecciones libres, justas y transparentes".
"Viendo como el régimen desesperado de Ortega cada vez está más resuelto a convertirse en la tercera dictadura de América Latina, estoy más comprometido que nunca en trabajar con el secretario (de Estado, Antony) Blinken y la Administración Biden para asegurar elecciones democráticas que permitan a los nicaragüenses tomar el control de sus propios procesos políticos y de sus oportunidades económicas", agregó el senador de origen cubano.
