Doblado cuenta en Madrid, la capital de España, cómo han sido los primeros meses de estancia en un país que no es el suyo, pero que le ha abierto "los brazos de par en par".
El hondureño es beneficiario de apoyo y ayuda de la asociación Diaconía España, que lucha por proteger los derechos fundamentales.
"España es un país tremendamente acogedor y solidario", dice este hondureño, quien de manera constante agradece a Dios haberle permitido empezar una nueva vida.
Doblado era funcionario público en cuestiones de seguridad y manejaba información confidencial; tras sufrir varios ataques del crimen organizado, extorsiones e intentos de asesinato, decidió marcharse de Honduras con su mujer y sus tres hijos.
En España presentó una solicitud de protección internacional "con documentos y fotografías" que avalaban el riesgo que corría si regresaba a Honduras.
Gracias a programas de integración, pudo formarse para encontrar un empleo, requisito para obtener el estatus de asilado.

"Devolver" lo que España le ha dado
Reconoce que estos meses no han sido fáciles pero que, con tesón, compromiso y ayuda, ha podido lograr el objetivo de registrar una empresa de construcción, en la que da trabajo ya a siete personas.
"Pedí asilo y me lo concedieron, me da mucha paz, tengo muchas ganas de poder aportar a la sociedad española, devolver lo que España me ha dado, yo soy una prueba de que la justicia social existe", incide.
Así, subraya que España "es un país de oportunidades" y, aunque sabe que "en general niegan el asilo", considera que "brindan otras opciones" para que los migrantes puedan permanecer en el país.
"Me siento muy agradecido, yo también he puesto de mi parte, llevo meses durmiendo cuatro horas, estudiando y formándome en creación y gestión de empresas; da miedo y hay muchos retos, pero más miedo me da quedarme parado", enfatizó.
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