Javier Bonilla, un joven abogado y empresario hondureño originario de El Progreso, Yoro, fue encontrado muerto este lunes en el desierto fronterizo entre México y Estados Unidos.

De acuerdo con medios nacionales, el empresario salió del país debido a la extorsión y amenazas de grupos delictivos.

Bonilla, quien era propietario del negocio "La Birriada", se vio obligado a cerrar su establecimiento y huir de Honduras después de que grupos delictivos comenzaran a cobrarle el mal llamado "impuesto de guerra".

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Javier Bonilla en una fotografía de archivo.

Temiendo por su vida, decidió abandonar el país en busca de seguridad, dejando atrás su vida y su negocio.

Según relatos de personas que lo acompañaban, Bonilla emprendió el peligroso viaje hacia Estados Unidos en busca de un lugar seguro.

Sin embargo, su travesía terminó trágicamente cuando su cuerpo fue encontrado en una zona desértica en la frontera entre México y Estados Unidos. Las autoridades mexicanas fueron las encargadas de realizar el hallazgo y notificar sobre su muerte.

La noticia de su fallecimiento causó gran consternación entre sus conocidos y la comunidad de El Progreso. Amigos y familiares recuerdan a Bonilla como un profesional dedicado y una persona amable.

Riesgos de migrar a Estados Uinidos

Este trágico incidente pone de manifiesto, una vez más, los peligros que enfrentan los migrantes centroamericanos en su intento de llegar a Estados Unidos, así como las difíciles decisiones que deben tomar cuando se ven acosados por la violencia y la extorsión en sus países de origen.

Varios migrantes son víctimas de secuestros por las bandas criminales de México; mueren por calor en el desierto o ahogados en el río Bravo.

Asimismo, muchos de los que intentan subir al tren llamado 'La Bestia', que va desde Guatemala hasta Estados Unidos, terminan mutilados o muertos.

Mientras, quienes llegan al suelo estadounidense corren el riesgo de la deportación y negación de nuevo el ingreso, dejando atrás a sus familias.

Un informe de EFE indica que hasta mayo de 2023 un millón de hondureños vivían en Estados Unidos, ya sea de manera legal o ilegal.