El republicano Donald Trump espera repetir el mandato y el demócrata Joe Biden intenta aprovechar las distintas coyunturas mundiales en que Estados Unidos se encuentra inmerso. Sin embargo, ambos están centrados en dos prioridades: la salud y la economía.

Las elecciones presidenciales que se desarrollarán el próximo martes 3 de noviembre son decisivas para casi 12 millones de indocumentados. Entre ellos, migrantes hondureños, guatemaltecos y salvadoreños, que comúnmente se unifican como triángulo norte.

El analista político y exportavoz del Partido Republicano, Wadi Gaitán, señala que, aunque sea repetitivo, durante los cuatro años de mandato de Trump, “él ha demandado mucho de estos países, incluyendo a México, especialmente en seguridad fronteriza o del migrante que no tiene documentos. Trump ha dicho que los fondos de ayuda no estarán disponibles para México y Centroamérica”.

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En este punto, el experto considera que Joe Biden tendrá un poco más de compasión sobre el migrante; pero, a la vez, “no es una prioridad. Ambos candidatos se han enfocado en la economía y el cuidado de la salud del ciudadano americano”.

Por su parte, el director del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), Eduardo Gamarra, expresó que, en términos generales, la atención para los migrantes indocumentados, en el contexto de la campaña, “ha sido muy débil, completamente ausente”.

Refirió que de América Latina solo Brasil ha sido mencionado, debido al problema que tienen con la quema de la Amazonia. “Lo mencionó el vicepresidente Biden, pero no ha habido un gran enfoque de América Latina y eso continuará”.

En sus debates previo a las Elecciones Presidenciales, ambos candidatos no hay sido totalmente claros con el panorama para los migrantes latinos. Foto: Infobae.

De su lado, el exembajador de Honduras ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Leonidas Rosa Bautista, afirmó que la relación de América Latina con Estados Unidos ha sido de amor y odio. “No se resolverá en esta elección, pues tiene una historia y una tradición”, por lo que es oportuno esperar la solución soberana que tome el pueblo de Estados Unidos el próximo martes.

El también excanciller de la República manifestó que a América Central no le quedará otra que conformarse con lo que suceda en Estados Unidos y que los temas corrupción y migración seguirán siendo tradicionales.

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Las propuestas en el contexto migratorio

Joe Biden, y Donald Trump a la espera de saber quién será el presidente número 46 de Estados Unidos. Foto: La República.

Joe Biden

En los primeros 100 días de su gobierno detendrá una serie de decisiones vigentes respecto de los migrantes indocumentados. Entre ellas, acabar con la separación de familias; fin a las redadas en trabajos, hospitales, escuelas e iglesias y parar el enjuiciamiento a inmigrantes por infracciones menores.

• Detener las políticas de asilo de Trump, especialmente para quienes sufren violencia doméstica y corren riesgo de perder sus vidas por maras y pandillas. Así también borrar los límites a los integrantes de la comunidad LGTBI.

• Terminar con la detención prolongada. Nuevas alternativas que eviten la privación de la libertad a menores. Apoyo a programas sin fines de lucro que se dediquen a acompañar migrantes.

• Revertir la carga pública: “Estados Unidos es una tierra de oportunidades para todos, no solo para los ricos”, señaló, haciendo referencia a los migrantes que necesiten recurrir a programas oficiales de ayuda.

• Restablecer los programas para los “dreamers”, específicamente el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

• Rescindir prohibiciones de viaje a Irán, Irak, Libia, Siria, Somalia, Sudán, Yemen, Nigeria, Eritrea, Birmania y Kirguistán.

Donald Trump

Está de acuerdo con un sistema de inmigración basado en méritos. En consecuencia, además de las medidas tomadas en los últimos años, donde incluyó la separación de familias migrantes, el nuevo plan parece ser cada vez más riguroso: va a continuar la construcción del muro fronterizo.

• Rigurosidad en la green card o tarjeta verde: los aspirantes a obtener la residencia permanente para migrantes deberán ser económicamente autosuficientes, tener conocimientos sobre el gobierno de Estados Unidos, hablar inglés, poseer habilidades o talentos y ofertas de empleo.

• Examen de civismo: los inmigrantes deberán someterse a una prueba de civismo para identificar qué tanto sabe acerca del gobierno estadounidense.

• Fin de la lotería por diversidad: cambiará por otro sistema el programa que asigna 50 mil visas anuales para países que tienen bajas tasas de inmigración.

• Menos asilos: además, los solicitantes al asilo estadounidense deberán esperar en México la resolución.

• Tercer país seguro: consiste en que un país se niegue a darle asilo a una persona y la remita a un tercer país considerado “seguro”. Es decir, quienes emigren de Centroamérica hacia Estados Unidos deberán seguir pidiendo asilo primero en México o Guatemala.

Texto: Corina Minero y Karol Pavón.

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