Durante la cumbre migratoria de Latinoamérica realizada el fin de semana con jefes de Estado, participaron representantes de una decena de naciones de la región, incluida la presidenta hondureña, Xiomara Castro, que en conjunto con los demás mandatarios firmaron 14 acuerdos para solucionar la crisis migratoria en América Latina.

"Es probable que tengamos una reunión con Estados Unidos y Canadá en una siguiente fase. En esta cumbre los presidentes acordaron que el seguimiento lo hará Colombia conjuntamente con México, e iremos viendo cómo se va ir implementando este plan de acción", mencionó el diplomático hondureño.

La cumbre migratoria de México concluyó el domingo con una declaración que rechazó las "medidas coercitivas", prometió respetar el derecho humano a migrar y pidió más alternativas legales para la migración a los países de destino, en referencia a Norteamérica.

Los Gobiernos latinoamericanos, que enunciaron 14 puntos de acuerdo, argumentaron que "factores externos, como las medidas coercitivas unilaterales de naturaleza indiscriminada, afectan negativamente a poblaciones enteras y en mayor medida a las personas y comunidades más vulnerables".

La cumbre migratoria ocurrió mientras México y Centroamérica afrontan un flujo migratorio "sin precedentes", según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), con hasta 16,000 migrantes que llegan al día a las fronteras mexicanas.

En ese sentido, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señaló que presentará a su homólogo estadounidense, Joe Biden, los resultados de la cumbre migratoria de Latinoamérica.

El presidente mexicano aseguró que todos los Gobiernos que participaron en el encuentro buscarán dialogar con Estados Unidos sobre las propuestas, en las que piden más vías de migración legal y terminar con medidas selectivas que dan asilo a algunas nacionalidades y resultan en la deportación de otras.

Acuerdos

  • Elaborar un plan de acción para el desarrollo, basado en los objetivos prioritarios y entendiendo las realidades de cada país, para atender las causas estructurales de la migración irregular en la región.
  • Fomentar el comercio intrarregional de bienes y servicios de subsistencia básica, promoviendo preferencias arancelarias, el establecimiento de cuotas y la eliminación barreras no arancelarias.
  • Instar a que se levanten las medidas coercitivas unilaterales impuestas a países de la región, en tanto son contrarias a derecho internacional y tienen graves repercusiones más allá de los países objetivo.
  • Exhortar a que los países de origen, tránsito y destino implementen políticas migratorias integrales que respeten el derecho humano a migrar, resguardando la vida y dignidad de las personas migrantes y sus familiares, e incluyendo la promoción de opciones de regularización permanente, que permitan potenciar las contribuciones de las diásporas en sus comunidades de origen y destino.
  • Hacer un llamado a que los países de destino adopten políticas y prácticas migratorias acordes con la realidad actual de nuestra región y abandonen aquellas inconsistentes y selectivas, para evitar producir arbitrariamente tanto "efectos llamada" como "efectos disuasivos", tales como la regularización de ciertas nacionalidades.
  • Contribuir decididamente, conforme a las capacidades de cada país, a apoyar a la República de Haití en sus esfuerzos, junto con la comunidad internacional y las Naciones Unidas en particular, a fin de restablecer un entorno de seguridad humana para la normalización de la situación política, económica y social, con un enfoque de desarrollo sostenible.
  • Promover esfuerzos coordinados para replantear la arquitectura financiera internacional de la deuda soberana a fin de permitir a los países, particularmente los de ingreso medio, alcanzar mayores niveles de desarrollo, cerrar las brechas sociales y reducir la intención de migrar; tales como el cambio de deuda universal por autosuficiencia alimentaria, servicios ambientales y acción climática.
  • Solicitar a los países de destino la ampliación de las vías regulares, ordenadas y seguras de migración, con especial énfasis en la movilidad laboral, y promover la reintegración y el retorno de los trabajadores temporales.
  • Instar a un dialogo integral sobre las relaciones bilaterales entre los países de origen, tránsito, destino y retorno.
  • Fortalecer el trabajo coordinado con los organismos internacionales para atender a las personas que se encuentren en necesidades especiales de protección, en su trayecto de movilidad humana, priorizando mujeres, niñas y niños.
  • Profundizar las relaciones de Cooperación Sur - Sur y Triangular en la región, encaminadas a fortalecer las políticas migratorias con un enfoque de derechos humanos, con miras a un tránsito seguro, protegiendo a las personas frente a actividades ilícitas.
  • Continuar el diálogo franco y al más alto nivel sobre estos asuntos y acuerdos a través de un grupo de trabajo a cargo de las cancillerías, con miras a la implementación de soluciones, con una estrategia de intercambio de información y de acuerdo a la legislación de cada país.
  • Vincular estos acuerdos con el Encuentro de Alto Nivel sobre Migración y Desarrollo en América Latina y el Caribe, propuesto por Colombia y México, que integre los mecanismos regionales y subregionales, a realizarse el primer trimestre de 2024.
  • Proponer a los gobiernos de Cuba y Estados Unidos a sostener en el menor tiempo posible un dialogo integral sobre sus relaciones bilaterales.

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