Sus familiares en El Paraíso, aún siguen sin creer que esta tragedia haya llegado a sus vidas, pues unas horas antes de lo ocurrido habían estado hablando y bromeando con Sonia.
El hermano de la catracha dijo, a través de un medio de comunicación hondureño, que se encuentran destrozados y que este dolor es algo terrible que no le desean a nadie.
"Yo dejé de hablar a las 9:30 de la noche, estábamos bromeando de cuando iba a volver a Estados Unidos; y en la mañana que me levanto me llaman y me dicen que mi hermana y sobrino están muertos", dijo el joven.
El catracho indicó que su hermana era "una buena persona, que no se metía con nadie, iba a la iglesia porque buscaba estar bien con Dios y la gente", agregó.
Asimismo asegura que perdonan al asesino, el mexicano Francisco Oropeza, ya que "no somos Dios para juzgar". Solo piden que los cuerpos sean repatriados para enterrarlos.
Las otras tres víctimas son Diana Velásquez Alvarado (21 años), Obdulia Molina Rivera (31) y José Jonathan Cáceres (18); el asesino es buscado por autoridades.
