La historia poco convencional de Yeline Lizbeth Patiño, una enfermera de 35 años, se ha viralizado en redes luego de que realizó una ceremonia simbólica y está "casada" con un autobús de transporte público de Bogotá, Colombia.

Patiño, originaria de Pasto, asegura que desde hace años mantiene un vínculo especial con los vehículos y, particularmente, con los autobuses articulados de la Ruta 60 de TransMilenio, identificados como A60 y F60.

Su fascinación aumentó después de mudarse a Bogotá en 2022. Con el tiempo, decidió llevar esa relación a una ceremonia simbólica en la que utilizó vestido de novia, pastel, anillo y un documento sin validez legal.

Foto de la enfermera casada con autobús en Colombia
La enfermera se casó en enero de 2025 con su amado, un autobús de la ruta 60. Foto: Captura de Instagram

Una 'boda' que no tiene validez legal

La ceremonia se realizó de manera privada en octubre de 2024. Según el relato de Patiño, inicialmente decidió mantenerla en secreto y posteriormente hizo pública la historia.

La unión no constituye un matrimonio reconocido por la legislación colombiana. Se trató de una ceremonia simbólica con la que la mujer buscó representar el vínculo emocional que afirma tener con la Ruta 60.

Un año después, decidió llevar ese vínculo de manera permanente en su cuerpo. Para ello, se realizó un tatuaje de gran tamaño en uno de sus costados.

El diseño representa la parte frontal de un autobús junto con un elemento arquitectónico de Bogotá.

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Su fascinación comenzó cuando era niña

Patiño asegura que su interés por los vehículos comenzó durante su infancia.

Cuando tenía aproximadamente 10 años, recuerda haberse sentido especialmente atraída por un autobús que cubría el recorrido entre San Pablo y Pasto.

Con el paso de los años, esa fascinación continuó y posteriormente se enfocó en los autobuses articulados que circulan por Bogotá.

Foto de la enfermera casada con autobús en Colombia
La enfermera celebra su aniversario de estar "casada" con el autobús, color rojo. Foto: Cortesía de Instagram

Patiño identifica su atracción como mecanofilia, término que se utiliza para describir la atracción sexual o romántica hacia máquinas o vehículos.

Su interés también la llevó a buscar una mayor cercanía con el sistema de transporte. En determinado momento consiguió un trabajo nocturno de limpieza en sus instalaciones, lo que le permitía lavar los vehículos y permanecer cerca de ellos.

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¿Por qué teme perder la Ruta 60?

La decisión de Patiño de hacer pública su historia está relacionada con el futuro del transporte en Bogotá.

La mujer teme que los cambios asociados al desarrollo del Metro de Bogotá provoquen modificaciones en las rutas actuales o incluso la desaparición de la Ruta 60.

Por ello, comenzó a buscar respaldo para conservar al menos la identificación '60' dentro del sistema de transporte.

Su propuesta no necesariamente plantea mantener el recorrido actual sin modificaciones. Su objetivo, según el relato, es que algún autobús articulado pueda continuar utilizando ese número.

Para impulsar la iniciativa, Patiño ha planteado reunir firmas, crear una comunidad de seguidores de la ruta y presentar solicitudes para llamar la atención sobre su propuesta.

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Así, lo que comenzó como una fascinación por los autobuses terminó convirtiéndose, según su propio relato, en una relación simbólica que ahora busca preservar como parte de su historia personal y de la identidad que atribuye a la Ruta 60.

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