Salir de una cárcel federal de Nueva York tendría un precio para Cilia Flores: vivir vigilada día y noche, llevar un dispositivo de localización, limitar quién puede visitarla y aceptar que sus llamadas telefónicas sean controladas.
Es parte del plan que presentó la defensa de la esposa de Nicolás Maduro para abandonar la prisión y esperar bajo arresto domiciliario el juicio previsto para el 1 de junio de 2027.
La solicitud no plantea una libertad sin restricciones, los abogados pusieron sobre la mesa una residencia privada en Nueva York que funcionaría, en la práctica, bajo un fuerte esquema de custodia.
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Cilia Flores ofrece vigilancia las 24 horas
El paquete de condiciones es amplio: guardias armados durante las 24 horas, localización mediante GPS, visitas restringidas, llamadas telefónicas intervenidas y entrega de sus documentos de viaje, incluido el pasaporte.
La defensa también propone la designación de un supervisor externo aprobado por los servicios de libertad provisional y el tribunal.
Además, Flores asumiría los costos derivados del esquema planteado para permanecer fuera de la cárcel.
Con esas condiciones, sus abogados intentan convencer al tribunal de que existen mecanismos suficientes para garantizar que Cilia Flores permanezca localizada y comparezca ante la justicia mientras avanza el proceso.
Pero detrás de semejante oferta existe otro argumento que la defensa considera determinante: su estado de salud.

El episodio del 29 de julio
Flores, de 69 años, asegura que su condición se deterioró desde que permanece recluida.
Sus abogados reportan episodios de dolor y presión en el pecho, arritmias, dificultad para respirar, palpitaciones, aceleración del ritmo cardíaco y mareos ocasionales.
También sostienen que perdió más de 11 kilos desde su detención y uno de los episodios que sustenta la petición ocurrió el 29 de julio, cuando Flores presentó una crisis que, según sus abogados, fue un infarto leve.
Ese extremo, sin embargo, no se confirmó médicamente, por lo que se mantiene como un argumento de la defensa y no como un diagnóstico establecido.
Los abogados alegan además antecedentes de una afección valvular y sostienen que podría requerir una intervención cardíaca.
Su argumento es que las condiciones actuales de reclusión no serían adecuadas para afrontar el tratamiento y una eventual recuperación.
De una cárcel a una residencia privada
La petición cambia así el escenario que rodea a Cilia Flores: no busca simplemente abrir la puerta de la prisión, sino convencer al juez de sustituirla por un espacio privado sometido a controles.
Guardias armados impedirían que quedara sin vigilancia; el GPS permitiría seguir sus movimientos.
Además, las restricciones controlarían quién puede acercarse y la intervención de comunicaciones limitaría sus contactos con el exterior.
A ello se suma la entrega del pasaporte como garantía adicional contra una eventual fuga.
Será el tribunal el que determine si ese conjunto de restricciones, más los argumentos médicos, resulta suficiente para modificar las condiciones de detención.

El juicio todavía está lejos
Flores enfrenta el proceso junto a Nicolás Maduro. Ambos se declararon no culpables de las acusaciones que pesan en su contra en Estados Unidos.
El juez federal Alvin K. Hellerstein fijó para el 1 de junio de 2027 el comienzo del juicio.
Antes, el 17 de noviembre de 2026, está prevista una audiencia en la que se discutirán mociones de las defensas dirigidas a intentar desestimar el caso.
Entre los argumentos que se disputan antes de llegar a juicio aparece también la inmunidad.
La defensa de Maduro reclama inmunidad soberana, mientras que los abogados de Flores han planteado argumentos vinculados a su condición de primera dama.
Ahora, Cilia Flores abre otro frente antes de sentarse en el banquillo: conseguir que los meses que faltan para el juicio no transcurran detrás de los muros de una prisión federal.
Para lograrlo está dispuesta a aceptar una residencia con todos los controles de seguridad que le impongan.
La puerta de la cárcel dependerá de que el juez considere que esas condiciones pueden sustituir los barrotes.
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