Cruzar Guatemala se convirtió en una carrera contra el tiempo para los hondureños que salieron en caravana migrante el pasado 21 de septiembre de 2026 con la intención de continuar hacia México y arribar a los Estados Unidos.
Las autoridades guatemaltecas identificaron a unas 400 personas procedentes de Honduras y determinaron que 106 ingresaron irregularmente al territorio.
Para ellas, la consecuencia fue una sanción de abandono del país que, según testimonios dados durante el recorrido, establece un plazo de apenas 24 horas para salir.
El plazo adquiere otra dimensión cuando el viaje se hace a pie, algunos de los migrantes avanzaron por carreteras de Izabal cargando mochilas, bolsas con ropa, alimentos y agua, mientras intentaban cubrir kilómetros antes de que venciera el tiempo establecido.
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Caravana: no fue una medida para todos los hondureños
La caravana de hondureños no recibió una orden general para abandonar Guatemala en 24 horas.
El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) informó que aproximadamente 400 personas fueron identificadas durante el ingreso del grupo.
Más de 250 entraron regularmente al país, mientras que 106 recibieron la sanción de abandono por haber ingresado de manera irregular.
La diferencia es importante, los hondureños pueden ingresar a Guatemala presentando su Documento Nacional de Identificación (DNI) o pasaporte vigente, de acuerdo con las disposiciones de libre movilidad del CA-4, recordó el IGM.
Quienes no cumplen las condiciones de ingreso o permanencia, en cambio, quedan sujetos a los procedimientos establecidos por las autoridades migratorias.
Caminar mientras corre el plazo
El problema para quienes recibieron la sanción está en la distancia, uno de los primeros grupos localizados en Guatemala, integrado por unas 20 personas, recorrió alrededor de 184 kilómetros desde San Pedro Sula hasta llegar al kilómetro 235, en Morales, Izabal.
Para algunos, atravesar el territorio guatemalteco caminando dentro del plazo establecido resulta prácticamente imposible.
Elvin Marique López Amaya, uno de los hondureños entrevistados durante el trayecto, cuestionó precisamente esa limitación y calificó de “absurdo” pretender que puedan atravesar Guatemala a pie en 24 horas.
El hondureño relató que trabajaba como albañil y decidió salir del país ante la falta de empleo y los bajos ingresos.
La caravana comenzó a dispersarse
El recorrido tampoco continuó necesariamente como una sola caravana de hondureños.
La Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala informó que, después de permanecer en un estacionamiento de buses en Izabal, varios migrantes abordaron vehículos y dejaron de desplazarse como un único grupo.
Para el martes 22 de septiembrede 2026, las autoridades localizaron nuevamente en Morales a unas 15 personas que ingresaron un día antes y tenían sus documentos sellados.
Mientras algunos continuaron el viaje, otros optaron por regresar, según la información proporcionada por las autoridades guatemaltecas.

Ocho adolescentes quedaron bajo protección
El operativo migratorio también identificó a ocho adolescentes no acompañados y se activaron protocolos especiales.
Los menores quedaron bajo protección de la Procuraduría General de la Nación y la Secretaría de Bienestar Social de Guatemala.
El IGM indicó que mantiene personal en la frontera de Corinto, Izabal, para registrar a quienes ingresan.
Adenpas informaron que revisan sus documentos y determinar si cumplen los requisitos migratorios.
Además, las autoridades guatemaltecas coordinaron atención médica, alimentación y asistencia para las personas que pudieran necesitar protección internacional.
La salida de Honduras fue apenas el comienzo y para 106 integrantes del grupo que cruzaron irregularmente la frontera, el primer obstáculo apareció en Guatemala.
A ellos, un documento que puso fecha y hora a su permanencia mientras el camino todavía seguía por delante.
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