El accidente de un avión militar en el sur de Filipinas ha dejado al menos 45 muertos y 53 heridos el domingo (04.07.2021)
Los equipos de rescate buscan al menos 5 personas entre los restos calcinados del aparato.
Al menos tres de las víctimas mortales son civiles que se encontraban en la zona donde impactó el avión. El resto de fallecidos son soldados.
Entre los supervivientes, 17 fueron ingresados en un hospital militar de la región, según portal de noticias Rappler.
La nave, un C-130 Hércules de cuatro motores, realizaba la maniobra de aterrizaje en un aeródromo de la isla de Jolo.
Pero, pasó la pista y no pudo volver a coger altura alrededor de las 11.30 hora local (03.30 GMT) hasta estrellarse contra un campo cercano.
"Al perder la pista de aterrizaje (el avión) trato de recobrar la potencia, pero no tuvo éxito y sufrió un accidente", indicó el comandante general de las Fuerzas Aéreas de Filipinas, Cirilito Sobejana, en un comunicado en el que precisó que la aeronave partió de una base en Cagayán de Oro, en la isla de Mindanado.
Las autoridades precisaron que 96 personas iban a bordo de la aeronave, incluidos 3 pilotos y 5 miembros de la tripulación, cuando se produjo el accidente.
Era un viaje de soldados recién egresados
En el interior del aparato viajaban soldados que en su mayoría acababan de graduarse e iban a ser desplegados en un batallón que combate contra varios grupos extremistas islámicos que se refugian en el remoto archipiélago de Jolo, en el suroeste de Filipinas, además de cinco vehículos militares.
"Se vio a varios soldados saltando de la aeronave antes de que golpeara el suelo, librándose de la explosión causada por el accidente", señaló la Fuerza de Tarea Conjunta Sulu en un comunicado.
Las autoridades desplegaron rápidamente un dispositivo de emergencia para buscar a supervivientes y recuperar los cuerpos de los fallecidos entre los restos de la aeronave.
"Tenemos la esperanza de poder encontrar a más supervivientes”, apuntan fuentes militares.
Las autoridades han abierto una investigación para tratar de determinar las causas y motivos que han propiciado el siniestro.
El accidente vuelve a poner en el punto de mira al mantenido arsenal del Ejército filipino, que generalmente adquiere aviones y helicópteros de segunda e incluso de tercera mano.
