El Día del Padre es una celebración especial en la que honramos y reconocemos la importante labor y el amor incondicional de los padres en la vida de sus hijos.
También, esta jornada, que se celebra en diferentes fechas según el país, es una oportunidad para expresar gratitud y aprecio hacia los padres, así como para reflexionar sobre su papel en la familia y la sociedad.
Es un día en el que las familias suelen reunirse para pasar tiempo juntos y celebrar la figura paterna. Muchas personas aprovechan la ocasión para expresar su cariño a través de gestos, regalos, tarjetas o actividades especiales que demuestran el afecto y la admiración hacia sus padres.
5 poemas para el día del padre
A ti, papá
A ti, papá, que eres la persona más maravillosa de la tierra.
A ti, que junto a mamá, supiste estar siempre a nuestro lado.
Al lado de tus hijos y también de tus nietos, que te quieren y queremos con tanto amor y tanta dulzura,
aunque muchas veces no supimos entenderte y nos enfadábamos contigo.
Tú siempre estabas y estas ahí, a nuestro lado,
en lo bueno y en lo malo,
en nuestras alegrías y tristezas,
en los problemas y nuestras dichas.
Por eso, a ti papá,
va dedicada esta poesía con todo mi amor.
Hoy habla mi corazón
Hoy habla mi corazón,
demostrándote que el amor rompe con cualquier barrera,
atraviesa uno y otro mundo y, desde lo más profundo,
te digo que te quiero, papá, y siempre te querré.
Día del Padre
En este día del padre
yo te quiero regalar
este bonito poema
que te voy a recitar.
Cuando juego con mi padre
siempre le quiero ganar,
aunque con el rabillo del ojo
yo le trato de imitar.
Cuando yo sea grande
quiero ser como papá
fuerte y valiente si hace falta
dulce y cariñoso de verdad.
Aunque sabes que te quiero
hoy te lo voy a decir
con estos bonitos versos
que me aprendí para ti.
Paco Mozos Valero.
Papito querido
Papito querido,
tú eres mi guía,
mi corazón
y mi alegría.
Eres lo mejor
que existir podría
en este mundo y aún en la lejanía
sin ti no viviría.
Melissa Fernanda Alosilla Álvarez
Enseñarás
Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo...
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.
