Un 11 de febrero de 1990, Nelson Mandela era liberado tras permanecer 27 años en prisión, y así comenzaba el proceso de liberación de la esclavitud y el fin de las diferencias raciales en Sudáfrica.
Considerado un ícono de las luchas sociales en los países africanos, fue aprisionado en 1964 por pertenecer a un grupo guerrillero que atacaba al gobierno, alineado con Europa que explotaba a los nativos en Sudáfrica.
Mandela estaba en contra del apartheid, leyes del Partido Nacional Africano (CNA) que legitimaba y legalizaba la discriminación racial a cualquier persona que no fuese de color blanca.
Fue el mayor movimiento de segregación entre los países africanos que buscaba dividir el espacio, la sociedad, lo cotidiano entre gente blanca y gente negra, según relata Wikipedia la historia de Mandela.
Presidente y Premio Nobel de la Paz
El apartheid estuvo vigente desde 1948 hasta 1990, justo cuando Mandela fue liberado y las luchas sociales se activaron en el país.
"El sufragio universal en una Sudáfrica unida, democrática y no racial es el único camino hacia la paz y la armonía", fueron las primeras palabras de Mandela tras quedar en liberación.
Tras años de lucha, a partir de 1994 hubo elecciones libres en Sudáfrica y que ganó el Congreso Nacional Africano (ANC), incluyendo los cinco años de presidencia de "Madiba", como lo bautizaron con cariño sus seguidores.
Años más tarde, Mandela se convertiría en el Premio Nobel de la Paz por su lucha en la liberación de su pueblo ante los colonizadores.
A raíz de ello, Sudáfrica tuvo un rol fundamental en la creación de la Unión Africana, el grupo que promueve la unidad en el continente.
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