La confusión entre un abogado y un notario puede tener consecuencias graves para los migrantes en Estados Unidos, especialmente cuando se trata de procesos relacionados con residencia o defensa en cortes migratorias.

Así lo señaló el especialista en derecho migratorio Henry Matute durante una entrevista en el programa Pasaporte, de TSi.

Durante el espacio, el experto señaló la importancia de conocer las diferencias entre uno y otro para realizar los procesos migratorios en Estados Unidos.

Diferencia clave: especialización en migración

En el inicio de la entrevista, Matute señaló que no todos los abogados están capacitados para manejar casos migratorios.

Aclaró que, dentro del estudio del derecho, existen distintas ramas de especialización.

“Es muy importante que las personas, cuando van a hacer una consulta, se aseguren de que son realmente abogados de migración”, explicó.

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Matute señaló que, durante los procesos de migración en Estados Unidos, el trabajo de los notarios se limita a dar fe de algunos documentos. FOTO: Cortesía

Notarios públicos: la diferencia entre Estados Unidos y Honduras

Uno de los puntos más importantes que Matute señaló fue la confusión en torno a los notarios.

“Un notario público en Estados Unidos no le va a poder representar en una corte de migración. Solamente puede ayudar con formularios o dar fe de documentos, pero jamás presentarlos ante un juez”, advirtió Matute.

La diferencia fundamental radica en que en Honduras y otros países de América Latina el notariado es una función de alto nivel jurídico reservada exclusivamente a abogados, mientras que en Estados Unidos es un servicio administrativo accesible a ciudadanos comunes sin formación legal obligatoria.

En Honduras, el notario es un profesional del derecho que ha recibido una autorización especial de la Corte Suprema de Justicia para dar fe pública. Su papel es sustancial porque él redacta, autoriza y custodia documentos complejos como escrituras de propiedad, testamentos o constituciones de empresas.

El notario hondureño garantiza que el contenido del documento sea legalmente válido y asume una responsabilidad jurídica sobre la veracidad de lo que se firma en su presencia. Debido a esto, la figura del notario en Honduras tiene un carácter vitalicio y requiere una preparación académica rigurosa.

Por el contrario, el "Notary Public" en la mayoría de los estados de Estados Unidos tiene funciones mucho más limitadas y mecánicas.

Su tarea principal no es verificar la legalidad del contenido del documento ni asesorar a las partes, sino simplemente confirmar la identidad de los firmantes y dar fe de que la firma se estampó voluntariamente.

En este sistema, casi cualquier ciudadano que cumpla con requisitos básicos y pague una fianza puede obtener la licencia. Por esta razón, un notario estadounidense tiene estrictamente prohibido redactar documentos legales o dar asesoría jurídica, a menos que también sea un abogado con licencia para ejercer en ese país.

Esta diferencia provoca errores entre migrantes, especialmente aquellos provenientes de países como Honduras, donde el rol del notario es más amplio.

Riesgos de una mala elección

Una mala asesoría legal puede traer consecuencias serias, como retrasos en trámites, pérdida de dinero o incluso problemas con el estatus migratorio.

Por ello, Matute insistió en la importancia de verificar elementos esenciales como la especialización y las credenciales antes de contratar servicios legales.

“Es muy importante que las personas, al momento de que van a buscar estas oportunidades, se aseguren de que los abogados estén trabajando en la rama de migración”, reiteró.

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