La historia de Alejandra Marín Mendoza, también identificada en algunas fuentes como Eleonor Alejandra Marín Mendoza, volvió a captar la atención pública en México a más de 17 años de los hechos que la llevaron a prisión.

En junio de 2009, la mujer fingió durante meses que esperaba un bebé y terminó sustrayendo a una recién nacida del Hospital General de México.

El caso, que en su momento ocupó las portadas de los principales medios mexicanos, estuvo marcado por las pérdidas gestacionales que había sufrido Alejandra, la presión de su entorno para convertirse en madre y una mentira que, con el paso del tiempo, se volvió cada vez más difícil de sostener.

Ahora, su historia llega nuevamente a la conversación pública a través de Un hijo propio, el documental dirigido por la cineasta chilena Maite Alberdi, quien reconstruye los hechos desde una mirada que busca ir más allá del delito y explorar el contexto familiar y emocional que rodeó a la protagonista. Netflix confirmó que la producción llegará a la plataforma el 13 de agosto de 2026.

Alejandra Marín Mendoza y los embarazos que nunca llegaron a término

Antes del secuestro de la recién nacida, Alejandra había atravesado varias pérdidas gestacionales. De acuerdo con los antecedentes retomados por la producción y por medios que cubrieron el caso, esos embarazos fallidos tuvieron un fuerte impacto en su vida personal y en sus expectativas de formar una familia.

A ese dolor se sumó la presión que, según el relato reconstruido por Maite Alberdi, ejercía su entorno familiar. El deseo de convertirse en madre dejó de ser únicamente una aspiración personal y comenzó a estar acompañado por las expectativas de quienes la rodeaban.

Fotos de Alejandra Marín Mendoza
Alejandra fingió un embarazo durante meses y luego sustrajo a una recién nacida del Hospital General de México para hacerla pasar como su hija. Foto: Cortesía.

Finalmente, después de sufrir una nueva pérdida, Alejandra decidió ocultar lo ocurrido. En lugar de comunicar a su esposo y a sus familiares que ya no estaba embarazada, comenzó a sostener la idea de que el embarazo continuaba con normalidad.

La mentira se prolongó durante meses y llegó a involucrar a buena parte de su círculo cercano.

El embarazo falso que terminó en el robo de una bebé

Para hacer creíble su embarazo, Alejandra llegó a aumentar alrededor de 25 kilos. Además, anunció a su familia que el nacimiento ocurriría el 17 de junio de 2009, fecha que se convirtió en el punto culminante de una historia que hasta entonces había logrado mantener en secreto.

Incluso hubo preparativos familiares relacionados con la llegada del supuesto bebé. La reconstrucción del documental muestra cómo aquella expectativa se convirtió en una especie de cuenta regresiva, mientras Alejandra debía mantener una versión de los hechos que cada vez exigía más explicaciones.

El 17 de junio, sin embargo, ocurrió el hecho que transformó el engaño en un caso criminal. Alejandra acudió al área de ginecobstetricia del Hospital General de México y sustrajo a una recién nacida de apenas un día de vida. La bebé, identificada en las publicaciones de la época como Katia Valentina, había nacido el 16 de junio.

¿Qué pasó con la bebé del Hospital General de México?

Según las investigaciones difundidas en 2009, la recién nacida fue sacada del hospital y Alejandra tenía previsto presentarla ante su familia como la hija que supuestamente había dado a luz. Sin embargo, el plan no llegó a concretarse.

Las autoridades lograron localizar a Alejandra y a su esposo, Arturo Calderón, pocas horas después. La pareja fue encontrada en un hotel ubicado en la zona de Iztacalco, en el oriente de Ciudad de México.

La bebé fue recuperada sana y salva y posteriormente entregada a sus padres biológicos.

La versión de Alejandra sobre el robo de la recién nacida

Después de su detención, Alejandra sostuvo una versión distinta a la planteada por las autoridades. La mujer aseguró que la madre biológica de la bebé se la había entregado, una afirmación que fue rechazada por la familia de la menor y que no coincidió con la conclusión judicial del caso.

En declaraciones posteriores, Alejandra explicó que había conocido a la madre durante una consulta y que, según su versión, existía una conversación previa relacionada con la posibilidad de que la mujer entregara a su hija. Esa explicación generó controversia desde el comienzo del proceso.

Sin embargo, el caso siguió adelante en los tribunales y la justicia mexicana determinó su responsabilidad penal.

La historia de aquella versión y las circunstancias que rodearon el delito forman parte de los elementos que ahora recupera Un hijo propio.

Tras el proceso judicial, Alejandra recibió una condena de más de 13 años de prisión por su responsabilidad en la privación ilegal de la libertad de la recién nacida. Gran parte de su condena la cumplió en el penal de Santa Martha Acatitla.

¿De qué trata Un hijo propio, el documental de Maite Alberdi?

La historia de Alejandra Marín Mendoza es el punto de partida de Un hijo propio, una producción dirigida por Maite Alberdi, cineasta chilena reconocida por trabajos como El agente topo y La memoria infinita.

En esta ocasión, la directora se adentra en uno de los casos más mediáticos de México de finales de la década de 2000.

La película no se limita a reconstruir el robo de la bebé. Por el contrario, busca comprender cómo una mentira que comenzó con la simulación de un embarazo terminó desencadenando un delito y una condena que cambió la vida de todos los involucrados.

Para ello, la producción combina testimonios de personas relacionadas con el caso y escenas interpretadas por actores.

Netflix señala que la película aborda también las expectativas familiares, la presión social alrededor de la maternidad y las consecuencias de una mentira llevada hasta sus últimas consecuencias.

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