El periodista nicaragüense Carlos Chamorro defendió este lunes en un foro de derechos humanos en Oslo que el periodismo independiente en el exilio representa la "última reserva" de la libertad de ese país centroamericano.

"El periodismo nicaragüense en el exilio, en Costa Rica, en España, en Estados Unidos es la última reserva de libertad en un país donde no hay libertad de reunión, libertad de movilización, libertad de prensa y de expresión, libertad electoral y ni siquiera libertad religiosa", afirmó.

En su intervención en la jornada inaugural del Foro de la Libertad de Oslo, que se celebra en la capital noruega, Chamorro señaló que "en los últimos seis años hemos vivido en un Estado policial que ha destruido toda la libertad democrática".

Chamorro acusó al régimen de Daniel Ortega de "demoler" el Estado de derecho en Nicaragua, de "asesinatos" y "detenciones arbitrarias", así como de quitar la ciudadanía a más de 317 personas, entre las que aseguró figuran prisioneros políticos, activistas, estudiantes y periodistas como él.

El director de Confidencial abandonó su país en 2021 para seguir siendo "la voz de muchos otros", señaló.

Las autoridades nicaragüenses le quitaron el año pasado la nacionalidad, le confiscaron sus bienes y le declararon "traidor a la patria", aseguró Chamorro, que agradeció la solidaridad internacional, en especial de España, que le ha otorgado un pasaporte.

El Confidencial ha sufrido registros policiales y toda su plantilla reside en el exterior, "pero nunca nos han silenciado", destacó el periodista nicaragüense.

Chamorro resaltó que dirigir un medio desde el exterior presenta muchos retos, como la seguridad digital, el uso de las fuentes, la sostenibilidad financiera y la expansión de la audiencia.

"La resistencia de la prensa en el exilio no es suficiente para impulsar la transición democrática desde una dictadura totalitaria, pero mientras sigamos haciendo más y buen periodismo podremos mantener la libertad de prensa como la primera y última de nuestras libertades", afirmó.

El Foro de Oslo es organizado de forma anual desde 2009 por la organización Human Rights Foundation, con sede en Nueva York y presidida por el millonario venezolano afincado en Estados Unidos Thor Halvorssen, de origen noruego y primo del opositor venezolano Leopoldo López.