La peste negra, peste bubónica o muerte negra, es una enfermedad causada por la bacteria Yersinia Pestis, y puede ser portada por roedores como las ratas capaces de transmitir la enfermedad.

Las pulgas que portan las ratas infectadas, pueden buscar nuevos huéspedes, como los seres humanos, perros, gatos, etc.

Cuando una persona es picada por dichas pulgas que portan la bacteria, o bien cuando se infecta por medio de materiales contaminados, a través de heridas en la piel, se produce el contagio.

En los últimos días, autoridades de Mongolia advirtieron sobre un nuevo brote de la enfermedad que ya causó la muerte de dos personas en al país que limita con Rusia.

Te puede interesar: ¿Cómo se contagia la peste negra? Enfermedad que mató más de 100 millones de personas y ha surgido de nuevo

Esta es la forma en la que se ve la bacteria capaz de transmitir la enfermedad./Foto: sobrehistoria.com

Pero, ¿cuáles son sus síntomas?

Los principales síntomas o manifestaciones de la peste negra son fiebre, nauseas, sed y cansancio. Sin embargo, hay que diferenciar los síntomas de tres tipos de peste negra.

Bubónica: inicia con la inflamación y dolor en los ganglios de las ingles, axilas o cuello, llegando a la supuración. A las hinchazones de los ganglios se les suele llamar carbuncos o bubones, de ahí el nombre de peste bubónica.

Dolor de cabeza, debilidad, delirios y escalofríos son habituales en quienes contrajeron la enfermedad que resulta ser dolorosa.

Neumónica: cuando afecta el aparato respiratorio de las personas, se le denomina neumónica. En ese sentido provocaba fuertes toses expectorantes que podían dar lugar, por medio del aire, al contagio de nuevos individuos. Los contagios se producían por las partículas de saliva que se trasmiten por el aire.

Septicémica: ocurría cuando el contagio se daba por medio de la sangre, a través de las heridas, donde la bacteria era capaz de desarrollarse y extenderse de forma más fácil.

La piel comenzaba a ponerse oscura, mostrando unas manchas negras que eran las muestras evidentes de haber contraído la enfermedad o Muerte Negra. Los contagios a través de la sangre, como el contagio a través del aire, no dejaban supervivientes.

Una de las enfermedades a las que se asocia, o son parecidas, a la peste negra es el Ébola, enfermedad infecciosa mortífera que recientemente tuvo un brote en África.

Vea: Brote de peste negra por comer carne de marmota enciende las alarmas en Mongolia y comienzan a cerrar fronteras