¿Qué significa ebullición global? Es lo que muchos se preguntan ahora que el Secretario General de la ONU, António Guterres, informara sobre esta nueva etapa que atraviesa el planeta.

Guterres, advirtió sobre una preocupante y alarmante situación frente a las olas de calor extremo que han afectado al planeta en los últimos meses.

En una conferencia de prensa, el secretario afirmó que esto es solo el comienzo y que la era del calentamiento global ha llegado a su fin, dando paso a lo que él denomina "la era de la ebullición global".

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Los datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Servicio Copernicus de la Comisión Europea indican que julio fue el mes más caluroso jamás registrado en la historia de la humanidad.

Incluso bajo el agua, las temperaturas continúan en aumento, y se han registrado números récord de días consecutivos de calor extremo en diversas partes del mundo.

Estas cifras y declaraciones resaltan la urgencia de tomar acciones significativas y coordinadas para abordar los desafíos del cambio climático y sus impactos cada vez más evidentes en nuestro planeta.

Concepto de ebullición global

Como tal, el concepto que le dan los científicos al término de ebullición global es como un estado "alarmante" de cambio climático que hay en la tierra.

La palabra ebullición se refiere a un proceso físico en el cual un líquido pasa de su estado líquido a su estado gaseoso a través de la formación de burbujas de vapor en su interior. Este cambio de fase ocurre cuando el líquido alcanza su punto de ebullición, que es la temperatura a la cual su presión de vapor se iguala a la presión externa que actúa sobre él.

Por tanto, aplicado a la Tierra, se asume que es un estado en el que el planeta no soportará las altas temperaturas.

Según los datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la temperatura promedio de este julio fue de 16.95 grados centígrados.

El año pasado fue de 16.63 grados. Además, el día que batió récord fue el 6 de julio, registrando un calor que alcanzó los 17 grados centígrados, cuando ninguno de los días más calurosos anteriormente observados había pasado de los 16.8.