Las agitadas jornadas que se viven en el 'búnker' de la formación de ultraderecha desde el triunfo de Milei en la segunda vuelta presidencial del pasado domingo evidencian las dificultades de La Libertad Avanza (LLA) para conformar el equipo que estará a cargo del Gobierno desde el próximo 10 de diciembre.

Una poco prolija danza de nombres, con nombramientos confirmados y luego descartados, otros nunca oficializados pero cuyos protagonistas ya actúan como ministros y un sinfín de rumores desnudan el complejo armado del rompecabezas del futuro Ejecutivo.

Una de las razones es, según analistas políticos, la falta de estructura propia y de experiencia de la LLA, una formación creada a mediados de 2021.

"Es un grupo de algunos profesionales, algunos políticos y gente de los medios. No tiene estructura territorial y, de hecho, no tienen intendentes (alcaldes) ni gobernadores. Y, salvo pocas excepciones, no tiene cuadros políticos. El resto es gente del sector privado sin experiencia en la Administración pública", dijo a EFE Patricio Giusto, director de la consultora Diagnóstico Político.

Desde el círculo más cercano a Milei insisten en que no se anunciará formalmente la composición del Gabinete hasta el 10 de diciembre y que elegirán "a los mejores".

Milei ya fichó como ministra de Seguridad a Patricia Bullrich, de Propuesta Republicana (Pro) y tercera en la primera vuelta del 22 de octubre como candidata de la coalición de centro derecha Juntos por el Cambio.

El área de Seguridad iba a estar inicialmente bajo la órbita de la vicepresidenta electa, Victoria Villarruel, del ala más dura de LLA, pero finalmente quedó en manos de Bullrich, quien, junto con el expresidente Mauricio Macri (2015-2019), dio su apoyo explícito a Milei de cara a la segunda vuelta.

Otros nombres que responden a Macri podrían desembarcar en puestos claves del Gabinete, como Luis Caputo, exministro de Finanzas macrista al que la prensa local ubica, aún sin confirmación oficial, como el futuro ministro de Economía.

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Para Giusto, resulta clave que Milei sume "gente experimentada de ese espacio" para que "pueda empezar a gestionar porque él nunca trabajó en el Estado".

Pero la necesidad de contar con personas que conozcan el funcionamiento de la Administración pública no es la única razón que ha llevado a Milei a recurrir a la cantera del Pro.

Por un lado, según apuntó a EFE Esteban Regueira, analista de la consultora Clivajes, Milei tiene ahora que asumir el "costo" de la alianza con Macri, que permitió al libertario imponerse en la segunda vuelta al oficialista Sergio Massa.

Relegar a miembros de LLA en el armado del Gobierno para colocar a figuras del Pro en puestos relevantes también es una señal de la necesidad de Milei de fortalecer, mediante alianzas, la gobernabilidad de cara a un escenario social que se vislumbra muy tenso a la luz del severo ajuste económico que el libertario promete hacer.

Milei también ha decidido incorporar a su Gobierno a gente del denominado peronismo federal, peronistas que se han opuesto al Gobierno de Alberto Fernández.

Según Regueira, Milei "sabe que su legitimidad real no es el 55,09 %", obtenido el pasado domingo, sino "más cercana" al 29,99 % que logró en la primera vuelta, lo que lo obliga a "abrir la puerta en busca de gobernabilidad", pero "derrumbando" las banderas "anticasta" política que en la campaña hizo flamear la LLA al viento de una buena parte del electorado que "se sentía traicionado por la clase política tradicional".

"Ahora, al empezar a delinear un plan de Gobierno, se muestra rodeado de esa casta que tanto criticó. Veremos cuánto le dura el apoyo de ese electorado, teniendo en cuenta que su plan económico incluye un ajuste fiscal muy fuerte por el que los sectores medios se verán perjudicados", señaló Regueira.

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