Cada mañana Rocío inicia su jornada laboral como conductora de una unidad de bus interurbana que recorre desde San Francisco Gotera hasta Sociedad, Morazán, El Salvador.

Los primero que hace es revisar las llantas, los niveles de agua y aceite, así como encomendar su vida y la de cada uno de sus pasajeros a Dios, indica @Código 21.

La joven salvadoreña se ha ganado la admiración de sus compatriotas no solo por conducir el pesado automotor, sino por ayudar a los adultos mayores, embarazadas o mujeres con niños cada vez que suben o bajan.

Según contó, aprendió a conducir con tan solo 13 años y poco a poco fue tomando confianza para manejar un bus, gracias a la ayuda de su padre y hermanos, quienes apoyan su profesión.

"Le veía ese espíritu, ánimo y entusiasmo, por lo que le enseñamos", dijo muy orgullosa al verla en el asiento del conductor con toda confianza.

Rocío se siente orgullosa de su labor, sin embargo, se encuentra ahorrando para poder costear sus estudios universitarios y cumplir su sueño de ser doctora.

"Aparte de ser temerosa de Dios, guerrera, valiente y trabajadora ¡Felicidades!"; "Que lindo, padre e hija comparten conocimiento específicos, luchando en sobrevivir" y "Gran ejemplo para la juventud hacia los mayores", son algunos comentarios que recibe.

LEA TAMBIÉN: 'Tuve depresión profunda': hondureña se confiesa antes de casarse con su 'gringo'