El Sábado Santo, también conocido como 'Sábado de Gloria', marca un día de silencio y reflexión dentro de la Semana Santa, una festividad que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

A diferencia de otros días festivos durante esta época, el Sábado Santo está impregnado de solemnidad y recogimiento para los fieles católicos en todo el mundo.

En esta jornada, la Iglesia Católica no celebra eucaristías, las campanas permanecen en silencio, el sagrario se muestra vacío y el altar está despojado, en un simbolismo que refleja el luto por la muerte de Cristo y la espera de su resurrección.

Solo se administran sacramentos específicos como la unción de los enfermos y la confesión de los pecados, marcando un día de introspección espiritual para los creyentes.

El significado del Sábado de Gloria radica en la vigilia de 40 horas que los seguidores de Jesucristo observaron después de su crucifixión y sepultura del Viernes Santo, y antes de su gloriosa resurrección en el Domingo de Resurrección.

Es un momento de espera y preparación para la celebración más importante del cristianismo.

Además, el Sábado Santo es un día de duelo y reflexión, especialmente dedicado a la Soledad de María, la madre de Jesús, quien acompañó en el sepulcro el cuerpo de su hijo junto al apóstol Juan.

Este día se conmemora su dolor y su espera junto a la tumba de Jesús, anticipando la alegría de la resurrección que llegará con el amanecer del Domingo de Pascua.

La celebración del Sábado Santo culmina con la Vigilia Pascual, que tiene lugar cuando cae la noche.

Celebraciones

El Sábado Santo es un día de profunda reflexión y espera dentro de la Semana Santa, según El Comercio, al caer la noche, se lleva a cabo la Vigilia Pascual, una ceremonia que marca el punto culminante de este día sagrado.

Durante esta vigilia, la Santísima Virgen María, en su soledad junto a la tumba de su hijo Jesús, es acompañada por los fieles en un acto de profunda devoción y respeto.

Esta ceremonia, que debe completarse antes de la medianoche, consta de varias partes significativas:

  • Celebración del fuego: El sacerdote bendice el fuego y enciende el cirio pascual, simbolizando la luz de Cristo que disipa las tinieblas del pecado y la muerte.
  • Liturgia de la palabra: Se leen siete pasajes de la Biblia, que abarcan desde la Creación hasta la Resurrección, recordando los momentos clave de la historia de la salvación y preparando el corazón de los fieles para el acontecimiento de la resurrección.
  • Liturgia bautismal: Durante este momento, se bendice el agua y se lleva a cabo el bautismo de nuevos cristianos, quienes renuevan su compromiso con la fe y reciben el perdón de sus pecados, simbolizando su muerte al pecado y su resurrección a una nueva vida en Cristo.
  • Liturgia de la Eucaristía: Este es el momento culminante de la vigilia, donde los fieles participan en la Eucaristía más especial del año, recibiendo la bendición de Cristo en el sacramento del altar.

La celebración del Sábado Santo está marcada por la solemnidad y la esperanza en la promesa de la resurrección.

A través de estos rituales y ceremonias, los creyentes participan en el misterio de la muerte y resurrección de Jesucristo, fortaleciendo su fe y renovando su compromiso con el Evangelio.

Semana Santa

La Semana Santa, en su totalidad, es una conmemoración cristiana anual que abarca desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección.

Durante este tiempo, los creyentes reviven los eventos significativos de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, participando en diversas ceremonias y rituales que simbolizan su fe y devoción.

A lo largo y ancho del mundo, la Semana Santa es un período de intensa religiosidad popular, destacando procesiones, penitencias y representaciones de la Pasión que unen a comunidades en la celebración de su fe.

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