Ríos expresó su preocupación por la evolución política de El Salvador, señalando que la ciudadanía ha perdido la confianza en los partidos tradicionales debido a su incapacidad para abordar eficazmente los problemas de seguridad y otros desafíos sociales.

"La burocracia se comió a la democracia. La gente estaba esperando que se les resolviera el problema de seguridad. Todos los días tenían el pandillero a la par, que le cobraba la renta, que les pedía la muchachita cuando ya tenía 13 o 14 años para satisfacciones de índoles sexual, que reclutaban a sus niños", manifestó la analista en el foro Frente a Frente de Canal 5.

Al respecto, la analista subrayó que la suspensión de garantías constitucionales y la situación de los derechos humanos en El Salvador son temas de preocupación, pero señaló que, paradójicamente, muchos ciudadanos parecen estar dispuestos a aceptar medidas drásticas en aras de recuperar la seguridad en sus comunidades.

"La suspensión de garantías constitucionales es a nivel nacional y es para todos los salvadoreños (...) Pero parece que a la población este daño colateral le parece un precio justo con tal de recuperar su seguridad en los territorios. Eso te debe llamar a reflexionar que tan abandonada está la población como para entregarte sus derechos humanos", expresó Ríos.

Ríos también criticó la falta de claridad y la ambigüedad en el discurso de la oposición política, especialmente en relación con el tema de las pandillas. Argumentó que la oposición falló al no poder articular una postura clara sobre cómo abordar este problema crítico que afecta a la sociedad salvadoreña.

Las observaciones de la analista apuntan a un panorama político y social complejo en El Salvador, donde la seguridad y la estabilidad se convirtieron en prioridades dominantes, eclipsando en gran medida otras consideraciones democráticas y de derechos humanos.

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Reelección gracias a un régimen de excepción

La estrategia de seguridad de Bukele, clave para su popularidad, se basa en un régimen de excepción que suspende garantías constitucionales desde marzo de 2022.

Se han realizado más de 76,000 detenciones, oficialmente dirigidas contra pandilleros. Sin embargo, este régimen, prorrogado 22 veces, resultó en más de 6,000 denuncias de abusos, incluyendo detenciones arbitrarias y torturas, y al menos 220 muertes de detenidos, según informes de organizaciones humanitarias.

Este domingo, El Salvador fue a elecciones donde decidió reelegir a Bukele, pese a críticos señalan que la reelección no está contemplada en la Constitución salvadoreña, misma que prohíbe dos mandatos consecutivos para preservar la estabilidad democrática.

El presidente lidera las elecciones con 1,662,313 votos, con el 70.25% de las actas procesadas en el escrutinio preliminar del Tribunal Supremo Electoral.

Bukele lidera con claridad sobre sus rivales, FMLN y Arena, quienes tienen 139,025 y 122,926 votos respectivamente. La confirmación de estos resultados se espera en el escrutinio final, un proceso que tomará varios días.

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