Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos informaron que una mujer embarazada sí puede transmitirle viruela símica, también conocida como viruela del mono, a su bebé mediante la placenta.

Además, de no susceder de esta forma, podría ocurrir durante el primer contacto de la madre con su hijo o durante el nacimiento de este, ya que existe un contacto estrecho entre ambos.

Por ello, los expertos recomiendan que es funtamental el extremo cuidado de la mujer embarazada durante su gestación, puesto que los fetos y recién nacidos no están exentos del padecimiento.

El 23 de julio la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la viruela del mono como una emergencia de salud global debido al brote de la enfermedad en países no endémicos a partir del pasado abril.

Según su seguimiento de casos, hasta la fecha se registra un acumulado mayor a 31 mil 600 pacientes infectados de la enfermedad y 12 fallecimientos.

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Honduras se convirtió este viernes 12 de agosto en la nación 86 en el mundo y la 25 en el continente americano en registrar al menos una persona infectada con viruela símica.

¿Cómo se transmite?

Especialistas han detallado que el padecimiento, que apareció en los años 70 en África, se transmite cuando una persona tiene contacto con erupciones en la piel, fluidos corporales y costras de un contagiado.

También, con el toque a objetos como toallas, ropa, sábanas, almohadas y superficies tocadas por alguien con síntomas.

El virus puede esparcirse mediante úlceras, lesiones, llagas y saliva, asimismo besos, abrazos y relaciones sexuales son determinantes para su transmisión.

Los principales síntomas documentados hasta la fecha son: fiebre, dolor de cabeza, malestar general, inflamación en los ganglios del cuello y las axilas, dolor de espaldas, lesiones en el rostro y manos y erupciones cutaneas.

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