La Justicia argentina condenó a prisión perpetua a Rocío Milagros Rauch, madre de Aralí Vivas, y a otros dos hombres por el abuso sexual y asesinato de la niña de ocho años, un crimen que conmocionó a la localidad de Brinkmann, en la provincia de Córdoba.
El veredicto se conoció el 8 de octubre de 2026, tras un juicio con jurado popular celebrado en la ciudad de San Francisco.
Los otros condenados son Ezequiel Matías Simeone, pareja de Rauch y padrastro de la menor, y Cristian Hernán Varela, amigo de Simeone. Ambos fueron declarados coautores de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado y homicidio calificado, mientras que la madre fue considerada partícipe necesaria.
La resolución judicial marca un avance decisivo en una causa que comenzó en noviembre de 2024, cuando el cuerpo de Aralí fue encontrado después de un incendio en una vivienda.
A partir de entonces, la investigación reunió pruebas forenses y otros elementos que apuntaron a que la niña había muerto antes de que comenzara el fuego.
Caso Aralí Vivas: quiénes fueron condenados a prisión perpetua
El jurado popular declaró culpables a los tres acusados por su responsabilidad en los delitos vinculados con el abuso sexual y el homicidio de Aralí Vivas.
Sin embargo, el veredicto no tuvo el mismo resultado en todos los casos: la condena contra Rocío Milagros Rauch se resolvió por mayoría, mientras que las declaraciones de culpabilidad de Simeone y Varela fueron unánimes.
Rauch fue condenada como partícipe necesaria del abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado y del homicidio triplemente calificado. La decisión judicial estableció su responsabilidad penal en los hechos por los que fue juzgada, en un caso que también abrió interrogantes sobre las condiciones de protección de la niña antes de su muerte.

Por su parte, Simeone y Varela fueron considerados coautores de los delitos. Además, a Simeone se le atribuyó responsabilidad por el incendio de la vivienda en la que fue hallado el cuerpo de la menor.
Durante el proceso, la fiscalía solicitó prisión perpetua para los tres acusados, mientras que las defensas pidieron su absolución.
Cómo ocurrió el crimen de Aralí Vivas en Brinkmann, Córdoba
El caso se remonta al 1 de noviembre de 2024, cuando se produjo un incendio en una vivienda de Brinkmann. Después de que los bomberos intervinieran para controlar las llamas, el cuerpo de Aralí fue encontrado al día siguiente.
La muerte de la niña dio inicio a una investigación que posteriormente permitió reconstruir parte de lo sucedido antes del siniestro.
Uno de los elementos centrales de la causa fue la conclusión de los investigadores de que Aralí ya había muerto antes de que comenzara el incendio. Según la hipótesis presentada durante la investigación, el fuego habría sido provocado para ocultar rastros del crimen y dificultar el esclarecimiento de los hechos.
Las pericias forenses también desempeñaron un papel importante en el expediente. Los informes sobre la autopsia indicaron que no se detectó monóxido de carbono en los pulmones de la niña, un resultado que respaldó la conclusión de que no había muerto por inhalación de humo.
Asimismo, los investigadores documentaron lesiones compatibles con abuso sexual y una muerte violenta. No obstante, las informaciones difundidas sobre el mecanismo exacto de la muerte presentaron diferencias, por lo que resulta importante distinguir esos reportes de los delitos establecidos en la condena.
Las pruebas que presentó la fiscalía durante el juicio
Durante el proceso judicial, la fiscalía expuso diferentes elementos para respaldar la acusación contra los tres implicados. Entre ellos figuraron los resultados de las pericias forenses, que permitieron establecer aspectos relevantes sobre las circunstancias de la muerte de la menor y la secuencia temporal de los acontecimientos.
También se presentaron imágenes de cámaras de seguridad que, de acuerdo con la cobertura del juicio, contribuyeron a reconstruir los movimientos de Simeone y Varela en la vivienda durante las horas previas al incendio.
Estos registros formaron parte de las pruebas utilizadas para examinar la participación de los acusados en los hechos investigados.
A partir de los elementos reunidos, la fiscalía sostuvo la responsabilidad penal de los tres procesados y solicitó que recibieran la pena máxima. Las defensas, en cambio, reclamaron la absolución. Finalmente, el jurado popular emitió un veredicto de culpabilidad que derivó en las tres condenas a prisión perpetua.
La reacción de la madre de Aralí tras conocer la sentencia
La lectura del veredicto estuvo marcada por momentos de tensión dentro de la sala. Según las informaciones difundidas sobre la audiencia, Rauch lloró y gritó al conocer la decisión del jurado, además de increpar a su expareja y al padre de la niña.
Ricardo Daniel Vivas, padre de Aralí, también se pronunció tras conocerse la sentencia. Aunque la condena representa un paso importante en la búsqueda de justicia por la muerte de su hija, manifestó que la resolución no significa que todos los interrogantes relacionados con el caso hayan quedado resueltos.
El resultado del juicio supone un momento clave para la familia y para quienes siguieron el proceso desde que se conoció el crimen. Sin embargo, la situación judicial posterior dependerá de los pasos que se adopten tras la sentencia y de la eventual presentación de recursos por parte de las defensas.
