Primero ocurrió con un hondureño enviado a la República Centroafricana. Ahora aparecen otros dos casos: hondureños deportados por Estados Unidos que tampoco fueron devueltos a Honduras y terminaron a miles de kilómetros, en África.

Elvis Rodríguez Venturas y William Ortiz Hernández fueron trasladados el 20 de agosto a Liberia, en África occidental, como parte de una política estadounidense que permite expulsar a migrantes hacia terceros países.

Ambos tenían protecciones migratorias que impedían devolverlos a Honduras ante los riesgos que alegaron enfrentar si regresaban.

Esas medidas, sin embargo, no les garantizaron permanecer de manera permanente en Estados Unidos.

CBS News viajó hasta Liberia y encontró a los deportados alojados en un hotel de una zona costera.

Allí permanecen personas procedentes de Honduras y otros países, sin que Liberia fuera su lugar de origen.

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Deportados al otro lado del mundo

Entre los deportados está Rodríguez Venturas, quien construyó su vida en Texas, donde trabajaba en la construcción.

Su esposa permanece en Estados Unidos junto a sus cuatro hijos, dos de ellos ciudadanos estadounidenses. Según contó, los menores le preguntan diariamente cuándo regresará.

“Me siento lejos, al otro lado del mundo”, dijo el hondureño a CBS News desde Liberia.

Rodríguez Venturas regresó irregularmente a Estados Unidos, pero posteriormente un juez migratorio bloqueó su deportación a Honduras al determinar que podía sufrir daños si era enviado nuevamente al país.

Esa protección le permitió trabajar legalmente en Estados Unidos, según relató el propio hondureño, pero no equivalía a una residencia permanente.

Cuando las autoridades estadounidenses decidieron deportarlo, Honduras no podía ser su destino bajo aquella protección.

La alternativa fue Liberia y Rodríguez Venturas aseguró que antes de ser enviado allí ni siquiera conocía el país africano.

“No sabía que existía”, afirmó.

Liberia
El hondureño deportado Elvis Rodríguez Venturas habla con Camilo Montoya-Galvez, de CBS News. Foto: CBS News.

William tampoco podía ser devuelto a Honduras

En Liberia también se encuentra William Ortiz Hernández, otro de los hondureños deportados bajo este mecanismo.

Su situación comparte un punto esencial con la de Rodríguez Venturas: tampoco podía ser enviado directamente a Honduras debido a una protección migratoria.

Ortiz Hernández se amparó bajo la Convención contra la Tortura, una figura que puede impedir que Estados Unidos deporte a una persona hacia un territorio donde se determine que enfrenta riesgo de tortura.

La protección, sin embargo, no necesariamente impide que las autoridades estadounidenses busquen un tercer país dispuesto a recibir al migrante.

Por eso, el destino final de ambos terminó siendo Liberia y no Honduras.

¿Por qué pueden deportarlos si están protegidos?

La diferencia resulta clave para entender estos casos, tener protección contra la expulsión hacia Honduras no significa necesariamente obtener residencia legal permanente en Estados Unidos.

CBS News constató que la mayoría de los deportados entrevistados en Liberia consiguió algún tipo de protección judicial que impedía enviarlos a sus países de origen por riesgos de persecución o tortura.

La administración de Donald Trump utilizó las deportaciones hacia terceros países para expulsar a personas que carecen de un estatus migratorio permanente.

El resultado puede ser una ruta inesperada: salen de Estados Unidos, pero el avión no necesariamente los devuelve al país del que proceden.

Elvis Rodríguez

Sin saber que terminarían en Liberia

Los deportados entrevistados por CBS News aseguraron que ICE no les comunicó previamente que serían enviados a Liberia ni les dio, según sus testimonios, oportunidad de impugnar ese destino antes del traslado.

El vuelo aterrizó en Monrovia el 20 de agosto de 2026. Los migrantes describieron su situación actual como un limbo.

Varios tienen esposas, hijos y otros familiares en Estados Unidos, pero temen regresar a sus respectivos países de origen.

Liberia se convirtió así en el lugar donde quedaron después de que Estados Unidos ejecutara sus órdenes de deportación.

Brayan fue el antecedente

Los casos de Rodríguez Venturas y Ortiz Hernández no son los primeros conocidos de un hondureño enviado desde Estados Unidos hacia África.

Semanas antes, Brayan Omar Sánchez Servellón, originario de Olancho, denunció que ICE lo trasladó contra su voluntad a la República Centroafricana.

Su caso generó inicialmente confusión porque sus familiares denunciaron que lo enviaron a Senegal.

Sin embargo, documentos posteriores del proceso judicial ubican su traslado final en la República Centroafricana.

Sánchez también alegó que enfrentó amenazas en Honduras y sostuvo públicamente que mantenía un proceso migratorio de protección cuando lo expulsaron.

Su caso permanece activo ante un tribunal federal de Colorado. El 9 de septiembre, una jueza ordenó al Gobierno estadounidense presentar la documentación de la orden final que sustentó su traslado desde Texas hasta la República Centroafricana.

Los deportados

De Honduras a EE. UU. y después a África

La aparición de Rodríguez Venturas y Ortiz Hernández vuelve a colocar a hondureños dentro de una política migratoria que lleva deportados a países con los que no necesariamente tienen vínculos.

Para Elvis, la distancia se mide también en lo que dejó atrás y su esposa y los cuatro hijos continúan en Estados Unidos.

Honduras, por una decisión migratoria, tampoco podía ser el destino de su deportación.

Cuando el avión aterrizó el 20 de agosto, estaba a un océano de ambos lugares. Los hondureños terminaron en Liberia, un país que, antes de que Estados Unidos decidiera enviarlo allí, asegura que ni siquiera sabía que existía.

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