Una corte estadounidense especializada en comercio internacional bloqueó este miércoles los aranceles "reciprocos" de al menos 10 % que el presidente Donald Trump impuso a los productos que ingresan al país, por considerar que solo el Congreso puede hacerlo.
Trump emitió decretos el pasado 2 de abril que imponen un mínimo de 10 % de gravámenes a todos los productos que ingresen en Estados Unidos y hasta el 50 % en función del país de origen.
Posteriormente suspendió algunos de los aranceles más altos para dejar margen a la negociación con los gobiernos o bloques de países como la Unión Europea.
El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés) compuesto por tres jueces dictaminó que el Congreso no delegó poderes "ilimitados" al presidente en la Ley de poderes económicos de emergencia nacional de 1977 (IEEPA, por sus siglas en inglés) que Trump invocó para justificar los aranceles.
No puede invocar la normativa
Según la corte, el presidente no puede invocar la normativa de 1977 para "imponer una sobretasa ilimitada a productos de prácticamente todos los países".
Los jueces estiman que los decretos del 2 de abril "exceden los poderes otorgados al presidente en virtud de la IEEPA para regular las importaciones mediante el uso de tarifas aduaneras".
En una opinión escrita que acompaña la decisión, uno de los jueces determinó que "una delegación ilimitada de autoridad arancelaria constituiría una cesión indebida del poder legislativo a otra rama del gobierno", lo que es contrario a la Constitución estadounidense.
"La IEEPA permite al Presidente adoptar las sanciones económicas necesarias en caso de emergencia para combatir una amenaza 'extraordinaria e inusual'", subraya el ITC.
Aranceles de Trump para Honduras
A comienzos de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles a las importaciones desde 60 países, incluyendo a Honduras, con un 10 %.
No obstante, el 9 de abril Trump, sorprendió al anunciar una pausa de 90 días en la aplicación de aranceles del 10 % sobre los productos provenientes de más de 75 países.
Esta decisión tiene implicaciones directas para la economía mundial y especialmente para países como Honduras, cuyo mercado exportador depende fuertemente de las relaciones comerciales con Estados Unidos.

