Sonriendo y tirando besos, así salió el pasado 7 de febrero de los Tribunales de Cartago, Costa Rica, un hombre condenado a 76 años de prisión por asesinar a su pareja y a su hija de 12 años.

El condenado, identificado como Fabio Ríos Garro, pareció inmutable ante la gravedad de su sentencia y la naturaleza atroz de los crímenes, que conmocionaron a la comunidad local cuando ocurrieron el 30 de julio de 2020, en La Virgen de San Pablo de León Cortés.

Ríos fue hallado culpable de matar a Fernanda Sánchez y a su hija Raisha Ríos, en un caso que ha revelado motivos perturbadores detrás de los homicidios.

Según la investigación llevada a cabo por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Ríos ejecutó los asesinatos para liberarse de sus compromisos familiares y comenzar una relación con una adolescente de 15 años, un hecho que también constituye un delito.

La jueza Magaly Hernández, quien presidió la audiencia, destacó la premeditación y brutalidad de los crímenes, resaltando que Ríos utilizó una garlopa —un cepillo para madera— como arma homicida, un detalle que él mismo reveló inadvertidamente durante las investigaciones.

Costarricense mató esposa hija
Fernanda Sánchez Aguilar y Raisha Ríos Sánchez, de 12 años, asesinadas por su pareja y papá. Foto: cortesía

Estaba relacionado con una quinceañera

La madre de la adolescente estaba al tanto y aprobaba la relación entre Ríos y su hija, lo que añade una capa adicional de complicidad y tragedia al caso.

La sentencia busca dar justicia a las víctimas y cerrar un capítulo doloroso para los familiares y amigos de Fernanda y Raisha, aunque la actitud del condenado al salir del tribunal ha dejado una imagen de frialdad y falta de arrepentimiento que ha perturbado a la opinión pública.