Claudia Rodríguez viajó de Honduras a El Salvador con una parada que tenía un significado diferente al resto de su recorrido: quería encontrarse con la historia de Francisco Morazán.

No buscó su casa natal ni una estatua levantada en Tegucigalpa, para acercarse a sus restos tuvo que cruzar la frontera y llegar hasta el corazón de San Salvador.

Allí, a un costado del Palacio Nacional, dentro del nuevo Jardín Centroamérica, se encuentra desde esta semana el mausoleo de Francisco Morazán.

“Quedé asombrada de ver cómo el Gobierno de Nayib Bukele se preocupa por tener un mausoleo especialmente para él”, relató Rodríguez durante su visita.

“Nos quedamos impresionados de tanta hermosura que hay aquí”, agregó la hondureña, que aprovechó su viaje a El Salvador para conocer el nuevo recinto.

Su visita retrata una particularidad que vuelve diferente este sitio histórico: Morazán nació en Honduras, murió en Costa Rica y sus restos descansan en El Salvador.

De interés: Nayib Bukele traslada restos de Francisco Morazán a nuevo mausoleo

Hondureños llegan hasta Morazán

El nuevo mausoleo abrió al público la noche del jueves 24 de septiembre y las primeras jornadas registraron filas de visitantes. El ingreso es gratuito.

Para hondureños como Claudia, detrás del recorrido también aparece el interés por conocer una parte de la historia de su propio país conservada fuera de sus fronteras.

El recinto guarda la urna con los restos del general y un busto dedicado a su memoria. El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, colocó además un sable conmemorativo como parte del homenaje.

El lugar cuenta con dos niveles. En el primero se encuentran los restos y un pebetero cuya llama simboliza los ideales unionistas atribuidos a Morazán.

El segundo fue destinado a actividades culturales, exposiciones de pintura, escultura y muestras temporales.

También dispone de elevador para facilitar el ingreso de personas con movilidad reducida.

View post on X

El homenaje también provoca reacciones en Honduras

La impresión expresada por Claudia no quedó aislada. Desde Honduras surgieron otras voces que destacaron la decisión de colocar los restos de Morazán en un espacio visible del Centro Histórico salvadoreño.

La periodista hondureña Lourdes Bonilla, por ejemplo, destacó públicamente el homenaje y puso sobre la mesa una comparación con el tratamiento que recibe el prócer en su país natal.

“¿Y aquí quién honra a Francisco Morazán?”, cuestionó la comunicadora al referirse al nuevo mausoleo.

Otra reacción provino del hondureño Yonny Rodríguez, quien calificó de “admirable” la decisión de otorgarle un nuevo espacio a los restos del general y contrastó la iniciativa con el estado de otros sitios vinculados a personajes históricos en Honduras.

El expresidente hondureño Manuel Zelaya también se pronunció sobre la construcción.

“Acierta Nayib Bukele al construir un mausoleo para el héroe Centro Americano Francisco Morazán Quezada en San Salvador”, escribió Zelaya.

El exmandatario señaló además que preservar su memoria permite recordar el proyecto de unión centroamericana y expresó que espera que el lugar acerque el legado de Morazán a las nuevas generaciones.

guardia
La guardia de honor en el mausoleo se releva cada dos horas, mientras está abierto al público. Foto Miguel Lemus / cortesía elsalvador.com

¿Por qué Morazán está enterrado en El Salvador?

La ubicación de los restos fuera de Honduras no es producto de una decisión reciente.

Francisco Morazán nació en Tegucigalpa el 3 de octubre de 1792 y fue fusilado en San José, Costa Rica, el 15 de septiembre de 1842.

Antes de morir dejó expresada su voluntad de que sus restos descansaran en El Salvador, país con el que mantuvo una estrecha relación durante su lucha por conservar la Federación Centroamericana.

Sus restos permanecieron durante décadas en el Cementerio de Los Ilustres de San Salvador, hasta que el Gobierno salvadoreño decidió trasladarlos al nuevo recinto.

El 23 de septiembre comenzó el último viaje.

La urna salió del cementerio bajo un protocolo ceremonial y fue llevada hasta el nuevo mausoleo ubicado junto al Palacio Nacional.

El antiguo sitio funerario permanecerá como monumento en memoria del general.

el mausuleo
Desde la noche del 24 de septiembre, la entrada al nuevo mausoleo en honor de Morazán está abierto al público. Foto Miguel Lemus / cortesía elsalvador.com.

Las antorchas que acompañaron el último recorrido

Una de las imágenes más llamativas del traslado fueron las antorchas.

Durante la movilización de los restos, militares vestidos de gala participaron en el recorrido mientras un carruaje y hombres portando antorchas acompañaban la ceremonia.

La escena añadió solemnidad al traslado y conectó visualmente el nuevo espacio con el carácter histórico que el Gobierno salvadoreño quiso imprimir al homenaje.

El mausoleo quedó finalmente abierto para que cualquier visitante pueda bajar hasta el sitio donde permanece la urna.

Y allí está la paradoja que ahora experimentan hondureños como Claudia Rodríguez: para pararse frente a los restos de uno de los personajes más importantes nacidos en Honduras tienen que salir del país.

Cruzan la frontera, llegan al Centro Histórico de San Salvador y encuentran allí al hombre que dedicó buena parte de su vida precisamente a defender una idea en la que esas fronteras no existieran: una Centroamérica unida.

Lea también: Testamento de Francisco Morazán: letra completa antes de morir