Gobiernos y líderes democráticos consideran a las dictaduras de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua como entidades distintas, otorgándoles tratamientos diversos y legitimando incluso sus narrativas opresivas, explica Infobae en un artículo.
Sin embargo, la realidad apunta hacia la necesidad de reconocer y tratar a estas dictaduras como una sola entidad bajo el castrochavismo, caracterizado por métodos y propósitos similares.
Estos regímenes no democráticos forman una organización transnacional conocida como socialismo del siglo XXI o castrochavismo, cuya raíz se remonta al rescate de la agonizante dictadura cubana durante su "periodo especial" por Hugo Chávez desde 1999 en Venezuela.
'La dictadura cubana fue posible gracias al petróleo y el financiamiento venezolano'
La revitalización de la dictadura cubana fue posible gracias al petróleo y el financiamiento venezolano, con el respaldo del Foro de Sao Paulo organizado por Lula da Silva, resultando en derrocamientos, crímenes y el debilitamiento de las democracias en la región, aprovechando la retirada de Estados Unidos tras el 11 de septiembre de 2001.
"Si la dictadura de Cuba no hubiera existido al inicio del siglo XXI, Venezuela no estaría bajo la dictadura de Nicolás Maduro, con una recompensa internacional por narcotráfico'', explicó el experto.
También indicó que, ''Bolivia no habría sufrido el golpe de estado de 2003 y Ecuador no enfrentaría los legados del régimen dictatorial de Rafael Correa"
Nicaragua ha suprimido la democracia
En Nicaragua, el sandinismo reinstalado ha suprimido la democracia de manera ostentosa, siendo acusado de violaciones flagrantes de derechos humanos.
Las democracias en las Américas han enfrentado ataques sostenidos y derrotas debido a la activación de operaciones criminales cubanas, financiadas por Venezuela y Brasil, bajo Lula da Silva, incluyendo la participación directa en el narcotráfico que ha transformado a estos países en narcoestados.
La dictadura cubana, desde su establecimiento en 1959, ha desarrollado mecanismos criminales repetidos contra los países y pueblos de las Américas, incluyendo invasiones, guerrillas, secuestros, terrorismo y narcotráfico.
Estos métodos se han actualizado en el Siglo 21, incorporando manipulaciones electorales para perpetuar el poder.
"Internamente, los regímenes en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua operan de manera idéntica mediante el terrorismo de Estado, manteniendo a miles de presos políticos y manipulando el sistema judicial", señaló el experto.
Dictaduras ignoran o justifican crímenes
Internacionalmente, estas dictaduras y gobiernos autoritarios como los de México, Colombia, Brasil y Chile operan en conjunto, apoyando activamente a Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, ignorando o justificando sus crímenes.
Este apoyo incluye una posición común en la invasión rusa a Ucrania y alineamientos contrarios a la democracia global.
El castrochavismo representa una amenaza transnacional a la paz y seguridad, con Cuba actuando como una plataforma militar para influencias geopolíticas de Rusia, China e Irán en las Américas.
La comunidad internacional no puede seguir ignorando esta entidad criminal transnacional.
