Estados Unidos tendría a Honduras entre los países donde busca ampliar la cooperación contra el llamado "narcoterrorismo".

Esto ocurre en momentos en que Washington impulsa una estrategia regional que lleva la lucha contra las drogas más allá de las tradicionales operaciones de interdicción.

La referencia aparece en una nota informativa publicada en septiembre de 2026 por Ben Saul, relator especial de Naciones Unidas.

Esa información habla sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo.

El documento analiza la creciente participación militar estadounidense frente a organizaciones criminales en América.

Además dedica un apartado a la cooperación bilateral que Washington mantiene o busca establecer con distintos gobiernos de la región.

Allí aparece Honduras. “Estados Unidos también estaría interesado en cooperar con Honduras”, señala el documento, después de describir los acercamientos y decisiones adoptadas en Guatemala, Colombia y México.

La mención es breve, pero coloca al país frente a una estrategia estadounidense que durante el último año escaló en alcance y métodos.

El informe no precisa qué tipo de cooperación busca Washington con Honduras ni asegura que el Gobierno hondureño autorizó operaciones militares estadounidenses en su territorio.

Tampoco establece que exista un acuerdo para realizar ataques contra organizaciones criminales dentro del país.

Lo que sí permite observar es el contexto regional en el que surge ese interés.

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Del decomiso a una estrategia contra el "narcoterrorismo"

Estados Unidos comenzó a tratar a determinadas organizaciones vinculadas al narcotráfico bajo una lógica de seguridad que las coloca dentro de la categoría de ‘narcoterrorismo’.

Una de las plataformas de esa política es Shield of the Americas, iniciativa que promueve mayor cooperación multilateral y bilateral en seguridad.

Particularmente contra el ‘narcoterrorismo’, amenazas fronterizas y otros riesgos compartidos en el hemisferio.

Según el informe del relator, 18 Estados expresaron respaldo a esa iniciativa, aunque algunos países importantes de la región se mantienen al margen.

Para Saul, el esquema refleja una respuesta cada vez más militarizada frente al crimen organizado y carece de compromisos explícitos sobre derechos humanos y derecho internacional.

La diferencia comienza a observarse en el terreno.

informe narcoterrorismo
Un informe de Naciones Unidas coloca a Honduras entre los países donde Estados Unidos tendría interés en ampliar su cooperación contra el llamado ‘narcoterrorismo’. Diseño TuNota.

Ecuador ya pasó a las operaciones militares

En marzo de 2026, militares estadounidenses apoyaron operaciones de fuerzas ecuatorianas contra organizaciones designadas como terroristas en Ecuador.

El relator señala que durante esas acciones se denunciaron posibles violaciones de derechos humanos, entre ellas uso potencialmente letal de la fuerza.

Además, destrucción de propiedad, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas y desplazamiento.

El documento también advierte que no existe suficiente transparencia para determinar con precisión cuál fue el papel que desempeñó Estados Unidos en esas operaciones.

Ecuador no es el único caso, en mayo de 2026, Guatemala solicitó apoyo militar estadounidense para operaciones contra grupos dedicados al narcotráfico.

En Colombia, según el informe, el nuevo presidente se comprometió a mantener cooperación militar con Washington frente a organizaciones criminales.

México tomó otra dirección: rechazó solicitudes para permitir operaciones militares estadounidenses dentro de su territorio.

Es inmediatamente después de esos antecedentes que el informe coloca a Honduras entre los países donde Estados Unidos tendría interés en ampliar la cooperación.

tropas estadounidenses
Tropas de EEUU vuelven a la base Manta (suroeste del país) de donde debieron retirarse en 2009 tras décadas de presencia en Ecuador. Foto: cotesía.

Inteligencia, bases y recursos militares

La cooperación regional contra el narcotráfico tampoco se limita necesariamente a soldados participando directamente en operaciones.

El informe revela que al menos cuatro Estados se negaron a colaborar con los ataques militares estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas.

Entre las formas de cooperación mencionadas aparecen el intercambio de inteligencia, acceso a bases y acceso a recursos o activos militares.

El documento no identifica a esos cuatro países y tampoco señala que Estados Unidos solicitara específicamente a Honduras bases, inteligencia o activos militares.

Esa distinción resulta clave: la referencia a esas modalidades describe el escenario regional, pero no permite atribuirlas directamente a las conversaciones o intereses estadounidenses respecto a Honduras.

68 embarcaciones atacadas y 223 muertos

La ofensiva contra el ‘narcoterrorismo’ tiene además un fuerte componente marítimo. Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, militares estadounidenses habrían atacado 68 embarcaciones fuera de mares territoriales.

Principalmente en el Caribe y el Pacífico, que presuntamente transportaban drogas hacia Estados Unidos.

Esas operaciones dejaron al menos 223 personas muertas, de acuerdo con los datos recopilados por el relator.

Washington defendió estas acciones bajo argumentos de legítima defensa y sostuvo que existe un conflicto armado no internacional con determinadas organizaciones designadas como terroristas.

El relator rechaza esa interpretación y Saul sostiene que transportar drogas no equivale jurídicamente a ejecutar un ataque armado.

Considera que las operaciones descritas en el informe constituyen ejecuciones extrajudiciales contrarias al derecho a la vida.

Esa es la valoración jurídica del relator y constituye uno de los ejes centrales de su documento.

ataque
Esta captura de pantalla tomada de un video muestra una supuesta embarcación de tráfico de drogas en el Pacífico oriental, antes de ser atacada el viernes 23 de enero de 2026. El Comando Sur de EE.UU. dijo que el ataque mató a dos personas y dejó a un sobreviviente. Comando Sur de EE. UU.

Una ofensiva que podría estar cambiando las rutas

La estrategia tampoco necesariamente reduce el flujo de cocaína, según la información recopilada en el informe.

Una evaluación de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), citada por el relator, concluyó a mediados de 2026 que la respuesta militar no redujo la oferta ni el precio de la cocaína.

El documento agrega que expertos consideran que la presión ejercida sobre las organizaciones criminales puede estar provocando un “efecto globo”: cuando una ruta es golpeada, el tráfico se desplaza hacia otras.

Las organizaciones estarían diversificando rutas terrestres y marítimas, métodos de transporte, países de destino e incluso recurriendo a embarcaciones de mayor tamaño.

El informe, sin embargo, no establece que esas nuevas rutas estén pasando por Honduras, por lo que esa relación requeriría evidencia adicional.

Honduras aparece en medio del giro regional

La mención de Honduras ocupa apenas unas líneas del documento, pero aparece en un momento en que Estados Unidos modifica la manera de enfrentar a determinadas organizaciones dedicadas al narcotráfico.

La estrategia ya incluye ataques contra embarcaciones en aguas internacionales, cooperación militar con gobiernos de la región y una coalición hemisférica enfocada en organizaciones catalogadas como ‘narcoterroristas’.

Lo que todavía no revela el informe es qué cooperación pretende Washington de Honduras ni hasta dónde estaría dispuesto el país a participar.

Por ahora, el documento deja una certeza más limitada, pero relevante: Honduras ya aparece dentro del interés estadounidense.

Esto amplía una estrategia regional contra el ‘narcoterrorismo’ que comenzó a cruzar la frontera entre las operaciones antidrogas tradicionales y la participación militar.

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