El Gobierno de Estados Unidos dio un paso histórico este martes al eliminar las restricciones impuestas al Banco Central de Venezuela y a otras entidades financieras.
La medida, anunciada por el Departamento del Tesoro estadounidense (USDT), permite que el sistema bancario del país sudamericano vuelva a operar en el escenario internacional.
La decisión llega poco después de que Washington retirara a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, de la lista de sancionados. Este alivio financiero representa el cambio más significativo en la relación entre ambos países desde que se endurecieron los castigos en 2017.
A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), se autorizaron operaciones que antes estaban prohibidas. Esto incluye la posibilidad de mover dinero, realizar pagos y gestionar divisas directamente desde las entidades estatales venezolanas.
El anuncio se produce en un contexto de intervención estadounidense tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Desde entonces, Washington ha marcado el ritmo de las decisiones políticas y económicas más trascendentales para el país caribeño.
Las cuatro entidades que recuperan su operatividad
La flexibilización de las sanciones no solo beneficia al Banco Central. El USDT también incluyó en esta licencia al Banco de Venezuela, al Banco Digital de los Trabajadores y al Banco del Tesoro.
La medida alcanza además a cualquier empresa o institución donde estos bancos tengan una participación igual o mayor al 50%. Esto abre un abanico de posibilidades para el comercio y la gestión pública venezolana.
A partir de hoy, las instituciones financieras con sede en Estados Unidos podrán prestar servicios a estos bancos sin miedo a multas. Esto facilita enormemente el flujo de dinero para importaciones y otros gastos estatales necesarios.
Bancos corresponsales y plataformas de remesas ahora tienen luz verde para procesar transferencias y cambios de moneda. Este cambio busca reactivar una economía que se encontraba asfixiada por el bloqueo financiero de los últimos años.

Un alivio financiero para la gestión de Delcy Rodríguez
El levantamiento de estas sanciones era una de las peticiones más urgentes de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Para su administración, este anuncio representa un "balón de oxígeno" en medio de la compleja transición que vive el país.
Dentro del chavismo, se considera que esta decisión es crucial para la estabilidad inmediata. El acceso al sistema bancario internacional permitirá pagar nóminas y gestionar servicios públicos con mayor agilidad.
Fuentes cercanas a Caracas indican que la medida llegó antes de lo previsto por muchos analistas. Se especulaba que Estados Unidos exigiría primero un cambio total en la directiva del Banco Central antes de abrir la mano.
Sin embargo, Washington decidió actuar para evitar un colapso mayor en la operatividad del Estado. A pesar de esto, muchos candidatos a dirigir el banco central aún dudan en aceptar los cargos por el riesgo reputacional que implica.
Alcance real: ¿Qué pueden y qué no pueden hacer los bancos?
Es importante aclarar que este anuncio no significa el fin total de todas las sanciones. Las licencias firmadas por la OFAC son específicas y mantienen ciertos controles de seguridad sobre los activos venezolanos.
El documento oficial aclara que no se autoriza el desbloqueo automático de activos congelados anteriormente. Las cuentas que ya estaban bloqueadas en el extranjero requieren procesos adicionales para ser liberadas totalmente.
Lo que sí se permite es una amplia gama de transacciones nuevas. Entre ellas destacan los servicios de tarjetas de crédito, depósitos y operaciones de nómina para los empleados públicos. Cualquier movimiento financiero que no esté mencionado expresamente en estas nuevas licencias sigue estando prohibido. Washington mantiene así una herramienta de presión mientras observa cómo evoluciona la situación política en Venezuela.
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