El Ejército de El Salvador se negó el lunes a cumplir una orden judicial de abrir sus archivos para la búsqueda de documentos relacionados con la masacre de al menos mil campesinos en la comunidad de El Mozote, departamento de Morazán en 1981, e incumplió la promesa del presidente Nayib Bukele de entregar los documentos que relacionaban a quienes perpetraron la masacre.
Un juez designado desde la sala judicial de El Salvador llegó hasta el Estado Mayor de la Fuerzas Armadas en San Salvador para encabezar el inicio de las inspecciones, pero los militares en el sitio no le permitieron el ingreso, por lo que se especula que fue el mismo mandatario salvadoreño quien frenó la orden de realizar las inspecciones.
Según detalla El Diario de Hoy, los militares realizaron una barricada en las dos entradas hacia el Estado Mayor poniendo como excusa que esperaban la llegada de una manifestación, por lo que también se negó el paso a las autoridades que llegaron a recoger documentos en relación a la masacre.
La negación que las Fuerzas Armadas hicieron ante la justicia salvadoreña y a las víctimas de violaciones de los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado de 1980 a 1992, ocurre diez meses después que el presidente Nayib Bukele prometiera abrir los archivos militares sin que fuera necesaria una orden judicial.

El juez asignado se trasladó hasta las instalaciones del Consejo Nacional de la Judicatura para levantar un acta de lo sucedido, misma que será enviada a la Fiscalía General de la República (FGR) para que se determine si se cometió algún delito, como la obstrucción a la justicia para realizar la inspección, según describe el medio salvadoreño.
La masacre en El Mozote, considerada uno de los peores ataques contra civiles perpetrados por militares en Latinoamérica, se cometió entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981 por parte del Batallón Atlácatl, uno de los batallones de infantería de reacción inmediata del ejército Salvadoreño.
El informe de la Comisión de la Verdad de El Salvador en 1993, señala que en esos días los militares torturaron y ejecutaron "deliberada y sistemáticamente" a niños, hombres y mujeres en la comunidad de El Mozote y sitios aledaños, donde perecieron al menos mil salvadoreños.
