Un tramo del acueducto que suministra aproximadamente la mitad del agua de la Ciudad de Nueva York se cerrará durante el invierno como parte de un proyecto de $2,000 millones de dólares para solucionar las enormes fugas debajo del río Hudson, y de acuerdo con informes, esto podría afectar su sabor.
El famoso sabor fresco podría verse afectado debido al cierre temporal del acueducto de Delaware en el norte del estado de Nueva York, por el constante aumento de la capacidad de 19 embalses de la ciudad, en donde residen cientos de inmigrantes hondureños.
"El agua siempre estará allí", manifestó Paul Rush, comisionado adjunto del Departamento de Protección Ambiental de la ciudad. "Vamos a cambiar la mezcla de agua que reciben los consumidores".

¿Por qué tendrá nuevo sabor el agua de Nueva York?
El acueducto de Delaware es el túnel más largo del mundo y transporta agua a lo largo de 85 millas (137 kilómetros) desde cuatro embalses en la región de Catskill hasta otros embalses en los suburbios del norte de la ciudad.
Desde la creación del proyecto en 1944, proporciona aproximadamente la mitad de los 4,200 millones de litros (1,100 millones de galones) diarios que consumen más de 8 millones de habitantes de la Ciudad de Nueva York, así como múltiples hondureños que residen en los municipios aledaños.
El acueducto de Nueva York pierde hasta 132 millones de litros (35 millones de galones) de agua al día, casi toda de una sección muy por debajo del río Hudson.

Según medios internacionales, la fuga se conoce desde hace décadas, pero los funcionarios de la ciudad insistían en que no podían desconectar el acueducto crítico durante años para reparar el túnel.
Así que, en su lugar, empezaron a construir un túnel de derivación paralelo de 4 kilómetros (2.5 millas) bajo el río hace aproximadamente una década. Sin embargo, no solucionaron el problema de la fuga y los ciudadanos siguieron manifestando su disconformidad.
