Durante años, su nombre comenzó a moverse entre rumores, reportes policiales y relatos de comunidades golpeadas por la violencia en Colón. Le llamaban “El Gato Negro” porque, según testimonios recopilados por investigadores, solía operar de noche vestido completamente de negro.

Aparecía en medio de caminos oscuros, zonas de palma africana y comunidades donde el miedo ya caminaba antes que las patrullas.

Podrías darle más fuerza y mejor ritmo así:

Carlos Alexis Molina Mencías, conocido como alias “El Gato Negro”, se convirtió, según las autoridades y testimonios recopilados en la zona, en una figura clave dentro de una estructura criminal que operaba en el litoral atlántico hondureño.

Carlos Alexis Molina Mencías, alias “El Gato Negro”, pasó de ser un nombre que circulaba en voz baja en las comunidades a convertirse en una figura clave dentro de una estructura criminal que operaba en el litoral atlántico hondureño.

De interés: 'Siempre me implican en todo': habla el primer detenido por masacre en Colón

"El Gato Negro": lo describen frío, sigiloso y vengativo

Investigadores aseguran que no es un hombre de muchas palabras, que se mueve con discreción, evita llamar la atención y prefiere operar bajo la oscuridad, donde —según testimonios recopilados durante las investigaciones— "se siente más cómodo y eso le da ventaja".

Las autoridades sostienen que alias “El Gato Negro” cultivó una reputación basada en el miedo.

Su nombre ganó uerza por la manera en que presuntamente coordinó movimientos armados, vigiló territorios y aparecía en momentos de tensión criminal en la zona atlántica.

Los agentes consideran que la muerte violenta de su pareja endureció aún más su comportamiento.

Refieren que fue eso lo que alimentó una actitud marcada por el resentimiento y la lógica de represalia.

En comunidades golpeadas por disputas criminales, algunos lo describen como un hombre paciente, observador y calculador, capaz de desaparecer durante semanas y volver a aparecer cuando menos se espera.

perfil

La muerte de su pareja y la venganza que habría desatado sangre

La acusación del Ministerio Público apunta a que Molina habría planificado y ejecutado un ataque junto a otros integrantes de la organización criminal.

Pero detrás del expediente existe un elemento que cambió el rumbo de la investigación: meses antes, su pareja murió calcinada en circunstancias violentas.

Para la Fiscalía, ese crimen alimentó una cadena de represalias. La hipótesis de los investigadores sostiene que “El Gato Negro” convirtió el dolor en venganza.

Aseguran que por eso habría ejecutado una operación violenta que terminó sembrando miedo en varias zonas de Colón.

Palma africana y estructuras criminales en Colón

Las investigaciones indican que el conflicto no giraba únicamente alrededor de asuntos personales.

También existía una disputa por territorios estratégicos vinculados a la palma africana y corredores utilizados para actividades ilícitas.

En Colón, las estructuras criminales encontraron terreno fértil entre conflictos agrarios, economías ilegales y rutas clandestinas que conectan distintas zonas del Caribe hondureño.

Según las autoridades, “El Gato Negro” logró construir poder criminal en medio de ese escenario de violencia y control territorial.

captura

La captura de “El Gato Negro” y la cacería que sigue en Honduras

La captura de Molina representa el primer gran golpe contra la estructura señalada de sembrar terror en Colón.

Sin embargo, el caso aún está lejos de cerrarse. Las autoridades confirmaron que al menos seis personas más continúan implicadas en la investigación.

Por ello son buscadas mediante operativos desplegados en distintos puntos del litoral caribe.

Mientras avanzan los allanamientos y operaciones policiales, intentan establecer hasta dónde llegó la red criminal y cuántos hechos violentos estarían ligados a la estructura que presuntamente dirigía alias “El Gato Negro”.

Ahora, el hombre que, según testimonios, cazaba de noche vestido de negro, enfrenta un expediente que lo coloca en el centro de una historia marcada por venganza, sangre y poder criminal.

Lea también: Esposa del “Gato Negro” capturado por masacre en Colón murió calcinada meses antes