Una afirmación tan audaz como polémica ha sacudido recientemente el panorama internacional: YoungHoon Kim, reconocido por tener el coeficiente intelectual más alto del mundo (CI de 276), asegura que el regreso de Jesucristo ocurrirá dentro de esta generación, es decir, en los próximos 30 a 40 años.

La declaración, publicada en su cuenta verificada de X el pasado 6 de julio, ha generado millones de reacciones entre seguidores y detractores por igual.

Kim, de 36 años, es una figura respetada dentro de círculos científicos y académicos, con formación en neurociencia clínica, psicología, filosofía y teología.

YoungHoon Kim, que asegura no ser un profeta, ha hecho hincapié en la importancia de su mensaje. Foto: cortesía de redes sociales
YoungHoon Kim, que asegura no ser un profeta, ha hecho hincapié en la importancia de su mensaje. Foto: cortesía de redes sociales

Además, preside la United Sigma Intelligence Association y dirige NeuroStory, una empresa respaldada por el gobierno de Corea del Sur enfocada en el desarrollo de tecnología para la salud cerebral basada en inteligencia artificial.

¿Ciencia o revelación? La base de su predicción

Lo que distingue a la predicción de Kim no es solo su certeza, sino el enfoque con el que la formula. Asegura que no actúa como profeta, sino como "calculador", y que su análisis está sustentado en una combinación de física cuántica, historia y lo que denomina una revelación divina.

En su video viral —que ya superó los tres millones de visualizaciones—, Kim explicó que conceptos como el entrelazamiento cuántico y la conservación de la información podrían ofrecer un marco científico para entender la trascendencia de la conciencia y, por lo tanto, el regreso de Jesucristo.

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Según su planteamiento: "La información nunca desaparece. Solo cambia de forma", lo que abre la puerta a una interpretación científica del alma y su continuidad.

Pese a la controversia, YoungHoon Kim defiende que su objetivo no es dividir, sino inspirar a millones a reconectarse con su fe desde una perspectiva moderna. 

También ha lanzado advertencias sobre el futuro de la humanidad, especialmente sobre los riesgos éticos de la inteligencia artificial y el posible "colapso disfrazado de progreso" si se pierde el sentido espiritual ante los avances tecnológicos.

Con sus declaraciones, Kim se ha convertido en un personaje polarizador que desafía los límites entre espiritualidad, ciencia, filosofía y tecnología; dejando abierta una gran pregunta: ¿Estamos ante una revelación genuina o una sofisticada provocación intelectual?

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