Durante años, Che Manuel apareció en otro tipo de fotografías, su nombre se asoció con operativos, expedientes judiciales, cargamentos de cocaína y una frontera donde el narcotráfico encontró un corredor.
Esta vez fue diferente: José Manuel López Morales, conocido como Che Manuel, se le vio de pie en el Congreso de Guatemala, sosteniendo un diploma y rodeado de diputados.
La Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca lo incluyó en 2024, entre los "ganaderos destacados de Chiquimula", reconocidos por su aporte al gremio y a la economía.
La fotografía correspondía al 7 de agosto de 2024 , pero detrás del hombre que sostenía aquel reconocimiento había una historia que atravesó Honduras durante años.
A Che Manuel lo condenaron en Estados Unidos por narcotráfico. Antes de llegar a prisión conoció desde dentro un engranaje que movía cocaína hacia el norte y millones de dólares en dirección contraria.
Y Honduras estuvo en medio de ambos caminos.
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Che Manuel y una frontera convertida en corredor
Su historia con las autoridades comenzó mucho antes de aquella fotografía en el Congreso.
El 23 de noviembre de 2001 lo capturaron junto con otras dos personas y lo señalaron por tráfico de drogas, aunque el caso terminó clausurado posteriormente.
Después vendrían más de 13 años en los que, según reportes oficiales recopilados por Prensa Libre, operó en las zonas fronterizas entre Guatemala y Honduras.
Allí estaba una de las claves de su poder, Chiquimula y la frontera hondureña no eran solamente lugares en un mapa.
Constituían parte del corredor que permitía conectar cargamentos procedentes de Honduras con Guatemala y, posteriormente, México.
Fue dentro de ese mundo donde Che Manuel se relacionò con algunos de los nombres que posteriormente ocuparían páginas enteras de expedientes estadounidenses.
Entre ellos estaban los hermanos Valle Valle, sin embargo, reducir su historia únicamente a aquella alianza deja fuera una parte importante de lo que representó.
Los documentos judiciales mostraron que Che Manuel conoció el negocio desde varios lados: cocaína, transporte, compradores, proveedores y dinero.

Cocaína hacia el norte, millones hacia Honduras
Entre enero y mayo de 2014, las operaciones atribuidas a Che Manuel permiten observar el tamaño del engranaje en el que se movía.
Documentos judiciales señalaron que recibió y transportó grandes cargamentos de cocaína.
Uno de ellos estaba compuesto por 450 kilos, trasladados desde la costa atlántica guatemalteca hasta la frontera con México.
Pero otra operación terminó directamente en Hondurasm las autoridades decomisaron 743 kilos de cocaína escondidos en un camión de ganado.
La droga seguía una dirección, el dinero podía recorrer exactamente la contraria y los expedientes también atribuyeron a Che Manuel el traslado exitoso de $2.7 millones desde México hacia Guatemala y posteriormente Honduras.
Era el circuito completo, cocaína que avanzò hacia el mercado estadounidense y dinero que regresò por Centroamérica hasta alcanzar territorio hondureño.
Según la acusación, los cargamentos que ayudó a traficar tenían como destino final California, Texas, Illinois, Nueva York y Virginia.
Los nombres que rodearon a Che Manuel
Ese recorrido explica por qué su nombre apareciò junto al de algunos de los principales protagonistas del narcotráfico hondureño de aquellos años.
Los Valle Valle son solamente una parte, una de las conexiones quedó expuesta posteriormente a través de Víctor Hugo Díaz Morales, alias "El Rojo", otro narcotraficante hondureño que enfrentò la justicia en Estados Unidos.
Díaz Morales lo capturaron el 4 de marzo de 2017 en Guatemala debido a una solicitud estadounidense de extradición.
Su centro de operaciones estaba en Esquipulas, Chiquimula, una ubicación estratégica por su cercanía con Honduras.
Pero fueron sus posteriores declaraciones las que abrieron otra ventana hacia aquel mundo.
Según un documento judicial, "El Rojo" relató una reunión en la que ubicó a Tony Hernández, Arnulfo Valle, Luis Valle y Che Manuel.
En ese documento, López Morales fue descrito como proveedor de la estructura de los Valle, esa era una fotografía distinta a la que aparecería años después en el Congreso guatemalteco.
No había diplomas, había nombres que posteriormente los pidieron en extradiciòn y condenaron.

La ambulancia que dejó atrás a más de 100 agentes
Antes de terminar frente a una corte estadounidense, Che Manuel protagonizó uno de los episodios más llamativos de su historia.
En septiembre de 2014, autoridades de Honduras y Guatemala desplegaron más de un centenar de policías y militares para intentar capturarlo.
También utilizaron helicópteros, el objetivo volvió a escapar. Según los reportes de aquella operación, Che Manuel consiguió abandonar el lugar utilizando una ambulancia que le facilitò un vecino.
Las autoridades capturaron a su esposa y a uno de sus guardaespaldas, también decomisaron armas, granadas y teléfonos.
Él consiguió desaparecer nuevamente, pero aquella capacidad para escapar no duraría para siempre.
De perseguido a cooperador de Estados Unidos
El siguiente capítulo ocurrió lejos de la frontera hondureña, Che Manuel terminó procesado en Estados Unidos y en febrero de 2018 recibió una condena de 11 años de prisión por narcotráfico.
Su historia, sin embargo, tampoco terminó con aquella sentencia, López Morales se declaró culpable y aceptó cooperar con la justicia estadounidense.
Ese paso cambiaría considerablemente su futuro y aunque recibiò una pena superior a una década, recobró la libertad el 4 de agosto de 2021, según los documentos judiciales.
Además, se le ordenó pagar $100,000, para entonces transcurrieron apenas tres años desde aquella condena de 11 años.
El hombre que durante años consiguió escapar de operativos en Centroamérica encontró otra salida, esta vez dentro del propio sistema judicial estadounidense: colaborar.
El regreso de Che Manuel
Tres años después de recuperar su libertad, Che Manuel volvió a quedar frente a una cámara, ya no huía de un operativo, tampoco comparecía ante un tribunal.
El escenario era el Congreso de Guatemala y el diputado Luis Aguirre participó en la entrega de reconocimientos a ganaderos de Chiquimula. Entre los homenajeados estaba José Manuel López Morales.
El legislador aseguró posteriormente que desconocía los antecedentes del hombre que recibió el diploma.
Explicó que los nombres de los homenajeados los propusieron asociaciones departamentales y no por los diputados.
"Si hubiera sabido hubiera pedido que me dieran explicaciones para tomar una decisión", declaró Aguirre a Prensa Libre.
La escena cerró, al menos públicamente, un círculo difícil de imaginar durante aquellos operativos de 2014.
El hombre que alguna vez necesitó una ambulancia para escapar de policías y militares reaparecía años después caminando libremente por uno de los edificios políticos más importantes de Guatemala.
Detrás quedó la condena, la cooperación con Estados Unidos y los expedientes que todavía permiten reconstruir su paso por uno de los períodos más fuertes del narcotráfico hondureño.
Porque antes del diploma, Che Manuel estuvo en un negocio donde Honduras era proveedor, corredor y destino del dinero. Y conoció aquel mundo desde dentro.
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