El gobierno estadounidense del presidente Donald Trump ha comenzado a endurecer sus leyes migratorias a pocos días de desarrollarse las elecciones presidenciales en el país norteamericano, en las que buscará su reelección frente a su opositor demócrata, Joe Biden, que se llevarán a cabo el 3 de noviembre.
Las nuevas políticas migratorias del mandatario estadounidense establecen que a partir de ahora los migrantes ilegales capturados en la frontera reclamando asilo, ya no serán liberados dentro de Estados Unidos como se venía manejando, sino que ahora serán enviados a México a esperar la audiencia para que se les otorgue el asilo por parte de una Corte estadounidense.
Anteriormente, los migrantes podían entrar a Estados Unidos reclamando asilo y luego circular dentro del país mientras esperaban una audiencia que podía tomar hasta años en llevarse a cabo. Sin embargo, con las nuevas políticas, los migrantes deberán esperar en México a esperar la audiencia que en un 99 por ciento de las veces son denegadas.
Según Robert Pérez, comisionado adjunto del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), advirtió que se acabó el modelo de "captura y liberación" por lo que los migrantes ya no podrán quedarse en Estados Unidos tras su captura, según informó Univisión.
"Los migrantes ilegales ya no serán liberados dentro de nuestro país, ya no podrán fugarse sin consecuencias y se le regresaría inmediatamente a su país de origen", indicó Pérez.
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"Y la realidad es que los jueces de inmigración de Estados Unidos concluyen que el 99 por ciento de los que llegan no merecen asilo, todo lo cual hace que el peligroso viaje y la larga espera sean en vano", agregó el comisionado del CBP.
Pérez dirigió su mensaje específicamente a los migrantes del triángulo norte de Centroamérica (Honduras, Guatemala, El Salvador), quienes son los que más solicitan asilo en busca del "Sueño Americano" en los Estados Unidos.
"No es más que un viaje inútil, un viaje peligroso a la muerte. Antes de llegar a la frontera de Estados Unidos, los migrantes se enfrentan a miles de peligros, explotación de criminales, asaltantes, violadores sexuales, secuestradores, extorsionadores y ahora por la pandemia del coronavirus", manifestó el funcionario estadounidense.
Como ejemplo, citó que de julio a la fecha hallaron, a lo largo de la frontera, unas 400 casas de hacinamientos de migrantes y al menos 5 mil personas atrapadas en ríos, lugares remotos, desiertos y montañas, muchos de ellos abandonados por traficantes de personas (coyotes) que los dejaron a la deriva.

En uno de los casos más recientes, relató que un migrante mexicano se cayó al intentar saltar el muro fronterizo, que mide casi diez metros de alto, y murió mientras una patrulla fronteriza lo trasladaba al hospital en Arizona.
En otra conmovedora historia, reveló que los patrulleros hallaron a cuatro niños hondureños y salvadoreños, de cuatro años de edad, con la ropa mojada y titiritando del frío en el rio Grande, después que un coyote arriesgó sus vidas al intentar cruzarlos en una balsa.
"Solo imagínense por un segundo, la depravación en este caso no deja la menor duda. Al fin de cuentas, intentar cruzar ilegalmente la frontera de Estados Unidos es una proposición perdedora", cerró.
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